Creo que las imágenes lo dicen todo! ;)
jueves, 29 de agosto de 2013
DE NUEVO EN LIMA
Vuelvo a Lima y sé que en pocas horas dejaré el Perú. He repetido y vuelvo al barrio de Miraflores, pero está vez sigo los buenos consejos de Carlos y me hospedo en el Hotel Carmelo, que se encuentra a pocos minutos caminando del mar. Esta parte de Miraflores me gusta más...
He aprovechado para pasear cerca del mar, visitar el parque de los enamorados (que es realmente cursi!!!), caminar hasta el yacimiento Precolombino de Huaca Pucliana, observar los parapentes que planean sobre el mar junto a la playa, visitar LarcoMar, un centro comercial muy popular, y para pasear mirando tiendas y librerías.
Me ha encantado entrar en las librerías y perderme entre los libros del momento, muchos de ellos de editoriales españolas, y algunos de autores españoles. Sonreí al encontrar un libro de cocina que mostraba un tandem español-peruano interesante: Gastón Acurio y Ferran Adrià, ambos referentes culinarios importantes en sus respectivos países. Me reí al ver un libro en uno de los escaparates publicado por un profesor que tuve en la universidad. Un profesor que publicaba libros con el contenido de los trabajos de sus alumnos, quizás había un pequeño grano de arena mío en aquel libro!
Por la noche volví a encontrarme con Mónica, que esta vez vino acompañada de sus hijos y todos disfrutamos de un menú de fusión Peruano-Japonesa tan de moda en estos momentos. Estaba delicioso!!! Fue realmente agradable conocer a Diego y a Sebastian, aunque éste último estaba derrotado de cansancio después de haber vuelto de unas cortas vacaciones y pasó la mayor parte del tiempo durmiento, cosa que nos divirtió mucho a los demás.
Al día siguiente vino a buscarme Luis, taxista que conocí al llegar a Lima, y que me ha llevado e ela estación y de autobuses y al aeropuerto cuando he estado en Lima. Es un tipo muy simpático con el que he tenido charlas muy divertidas. No tuve presente que el camino de vuelta desde Miraflores al aeropuerto toma más tiempo y me puse algo nerviosa, ya que en Iberia me habían dicho que estuviera en el aeropuerto 3 horas antes. Luis no quería contestar a mi pregunta de: "¿cuánto queda? para no ponerme aún más nerviosa, pero de tanto en tanto decía: "me estás poniendo nervioso". Llegué dos horas antes de mi partida, con tiempo suficiente, aunque sé que en ciudades con un tráfico tan complicado como con el de Lima, cualquier pequeño percance en la carretera puede resultar en la pérdida del vuelo.
Así que mucha más tranquila dejé el Perú, con muchas ganas de llegar a Barcelona y disfrutar de la ciudad, de mi sofá, de la comodidad de mi camita, de mis amigos, de mi hermano... y todas esas cosas que no puedes evitar echar de menos cuando hace un tiempecito que no disfrutas de ellas.
martes, 27 de agosto de 2013
MOMENTAZOS!!!
Lo que tiene viajar!!! Algunas experiencias quedan para siempre en la memoria individual de la persona... En mi caso, que tengo memoria de pez, algunas se pierden, pero aún así quedan momentos que por su magnitud merecen ser llamados MOMENTAZOS.
En mi viaje al Perú, estos son algunos de ellos:
- Navegar por el lago Titicaca poco después del amanecer.
- Observar boquiabierta las ruinas de Pisac.
- Llegar a Machu Picchu caminando después de subir un montón de gradas (escalones).
- Viajar en el tren panorámico desde Aguas Calientes hasta Ollantaytambo.
- Degustar una cerveza negra Cuzqueña y un plato típico de la cocina Arequipeña, el rocoto relleno, en el restaurante de un reconocido chez peruano.
- Disfrutar para mi solita, de una linda habitación en Casa de Ana, en Arequipa.
- Conocer y compartir el viaje con gente extraordinaria.
- Degustar la mejor soap que he probado en mi vida en un bonito restaruante de lugareños en el barrio de Yanahuara en Arequipa.
- Volar sobre las líneas de Nazca.
- Pasar un día con René, un guia cuzqueño escepcional que es una enciclopedia andante: escuchar sus explicaciones, sus anécdotas y su música con instrumentos tradicionales.
- Mirar los techos pintados de vivos colores de la iglesia de Chinchero.
- Ser testigo de un espectacular cielo estrellado en el Salar de Uyuni.
- Mirar los cráteres de la luna con un telescopio en Nazca.
ULTIMO DÍA EN CUZCO
Mi último día en Cuzco lo dediqué a pasear por el Barrio de San Blas que tiene un encanto muy especial. Todo él desprende cierto aire "hippie" y bohemio. También me desmadré un poco comprando regalos para familiares y amigos.
Para acabar, cené un riquísimo menú en un restaurante que ofrecía música y bailes en vivo. Por la noche quedé con Killey para tomar el que sería mi último Pisco Sour... en Perú.
Qué penita dejar Cuzco...
Para acabar, cené un riquísimo menú en un restaurante que ofrecía música y bailes en vivo. Por la noche quedé con Killey para tomar el que sería mi último Pisco Sour... en Perú.
Qué penita dejar Cuzco...
SALKANTAY, LA MONTAÑA INDOMABLE
Después de hacer un
pequeño estudio de mercado junto con Keily, una chica americana con la que
compartía habitación en Cuzco, nos decidimos a hacer el trekking del Salkantay
con una de las compañías que yo había contactado desde España. Era la más barata
de todas y aunque ello suscitaba algunes dudas razonables, nos pareció muy
correcta la explicación que recibimos, y sobretodo, el hecho de que no nos
llevaban a Machu Picchu en autocar, sino que después de darnos el gran madrugón
subíamos a pie (somos así de sufridoras, nosotras!!!).
Después de una
preparación a conciencia de todo lo que debía llevar (era una excursión dónde
pasaríamos bastante frio los primeros días, para después entrar en un clima más
pre-selvático y por lo tanto más caluroso), me encontré con dos apretadas
mochilas, una que llevaría yo, y otra de 5 kg que cargarían los porteadores.
El primer día fue
bastante suave, caminatas antes y después de comer, pero no demasiado duras,
por un paisaje que no guardaba una especial belleza. Día de contacto y de
conocer a los compañeros: todos de habla inglesa, y una pareja de franceses. A
ver, y yo me pregunto... dónde están los chilenos que me dijeron estaban
apuntados al trekking??? Pues deben estar en Chile!!! Los compañeros majos,
pero yo un poco rallada con el inglés, de verdad, que no parece que esté en el
Perú. La pareja de franceses muy majos, con los cuales hice buenas migas, pero
el idioma de comunicación siempre el inglés, y en ocasiones entre acentos y conversaciones
de sus respectives culturas: australiana, americana, inglesa... me perdía o
bien desconectaba. Por la noche dormí fatal, supongo que entre el frio, que era
bastante acusado, y la falta de costumbre de dormir en una tienda, se me hizo
la noche interminable.
El segundo día fue
el más espectacular en cuanto al aspecto paisajístico y también el más duro,
con penosa subida incluida, aunque esta no fue tan dura como me la esperaba
(después de la experiència frustada de ascensión al volcán boliviano, no las
tenía todas conmigo). La altitud era mucho menor, pero fue una jornada de un
ascenso pronunciado y de largas horas de caminata. En el paso del Salkantay,
pudimos observar esta montaña que esta prácticamente cubierta de hielo. Su
nombre significa montaña salvaje, y hasta el momento nadie ha conseguido
escalarla, y algunos de los más intrépidos que lo han intentado han dejado su
vida en ello. Esta noche tuve la suerte de dormir yo solita, y sí que puede
descansar mejor.
El tercer día
resultó ser bastante agradable, un camino bastante plano que se adentraba en un
bosque, sin grandes dificultades. Aunque a estas alturas la caminata ya se
había cobrado alguna víctima: Keilly se puso malísima, seguramente por algún
tipo de intoxicación alimentaria, creemos. Ella es alérgica a algunos alimentos
y la noche anterior tomó un puré de patatas que sospechamos pudo ser la causa
de su enfermedad. Ese día no pudo caminar y la llevaron en coche hasta el
siguiente campamento base donde durmió todo el día hasta recuperarse. Otras
personas optaron por hacer algun tramo a caballo, por no encontrarse con
fuerzas suficientes para realizar todo el recorrido.
Nuestro cuarto y
último día andamos bajo un sol de justícia, primero hasta hidroelèctrica, y después
ya hasta el pueblo de Aguas Calientes, punto de acceso más cercano a Machu
Picchu. Fue un día algo extraño, ya que nuestro guía, George, no nos acompañó
ya que debía comprar los boletos de acceso a Machu Picchu, entre ellos el mío.
Nos dejó en manos de otro guia, Daniel, que pasó olímpicamente de nosotros. De
hecho, después de la comida en Hidroeléctrica no le volvimos a ver el pelo. Yo
hice, desde ese punto, la trayectoria sola, pasando por puentes dónde indicaba
que no estaba permitido el acceso a
personas y también jugándome el físico caminando por la vía del tren y
atravesando túneles. No estaba preocupada por perderme, ya que ello era
imposible, pues sólo había que seguir la vía del tren, pero me preguntaba qué
iba a hacer cuando llegara a Aguas Calientes, ya que no tenía el nombre del
hostal dónde dormíamos. Por suerte, en la entrada del pueblo, un compañero del grupo
me vió, y poco después el guía me llevaba a mi hostal.
Aguas Calientes es un pequeño pueblo, donde llegan la mayoría de turistas para finalmente llegar hasta Machu Picchu. Como podéis imaginaros es turístico al cien por cien, pero tiene cierto encanto, aunque ello no es precisamente sus aguas termales que, aunque están situadas en un bello entorno, la estética y la limpieza de sus piscinas no son extraordinarias. Pero algo que realmente me sorprendió del pueblo, es la llegada del tren: el tren, de repente, hace su aparición y atraviesa el pueblo. Es como si a la calle principal de un pueblo llega en lugar del esperado vehículo que puede ser un coche o un autobús, un tren. Con ello, la calle que te introduce en el pueblo no es de asfalto, sino de vías, dando al viajero una visión bastante diferente de lo esperado.
Aguas Calientes es un pequeño pueblo, donde llegan la mayoría de turistas para finalmente llegar hasta Machu Picchu. Como podéis imaginaros es turístico al cien por cien, pero tiene cierto encanto, aunque ello no es precisamente sus aguas termales que, aunque están situadas en un bello entorno, la estética y la limpieza de sus piscinas no son extraordinarias. Pero algo que realmente me sorprendió del pueblo, es la llegada del tren: el tren, de repente, hace su aparición y atraviesa el pueblo. Es como si a la calle principal de un pueblo llega en lugar del esperado vehículo que puede ser un coche o un autobús, un tren. Con ello, la calle que te introduce en el pueblo no es de asfalto, sino de vías, dando al viajero una visión bastante diferente de lo esperado.
Todos estábamos
felices de haber llegado a Aguas Calientes, cosa que quería decir que con mayor o menor dificultad
habíamos superado la prueba. Habíamos andado 77 km. y estábamos preparados para
lo mejor: nuestra llegada a Machu Picchu. Cenamos juntos en un restaurante y
nos repartieron los boletos de Machu Picchu y los del tren de regreso a
Ollantaytambo para el día siguiente. Cuando comprobé mi boleto me dí cuenta que
la fecha no era la correcta, ya que indicaba 9 de agosto, en lugar de 5 de
agosto. Bien, parece ser que cómo solo se permite la entrada a 3000 personas
por día, ya se habían acabado los boletos. George nos aseguró a las tres
personas que teníamos el boleto con fecha errónea que no habría ningún
problema. Aunque sí que esta vez, y apoyada por todo el grupo constaté que esta
situación se podía haber evitado comprando los boletos con la suficiente
antelación ya que todos habíamos pagado hacía más de una semana.
Al día siguiente
nuestra ascensión por las gradas (escalones) hasta Machu Picchu, también fue dura.
Me sentía emocionada por estar a punto de llegar a ese lugar tan especial, pero
al mismo tiempo muy cansada, sin poder disfrutar del paisaje, ya que la mayor
parte del tiempo lo hicimos a oscuras y escuchando la respiración entrecortada
de las personas que nos acompañaban.
La llegada fue tan espectacular y especial como me esperaba. Su nombre (Ciudad Perdida), se lo debemos a un cartógrafo alemán que hizo un mapeo de la region en 1874. Aunque su descubrimiento a principios de siglo XX se le atribuye al profesor norteamericano Hiram Bingham, otros pobladores fueron conocedores de este lugar tan espectacular.
La ciudad inka de Machupicchu nos ofrece unas vistas espectaculares que son conocidas mudialmente. Para aquellos que son previsores existe la posibilidad de subir el Wayna Picchu, la montaña que sale en todas las fotos del lugar. Me hubiera encantado subir pero debido a la gran afluencia de turistas de la temporada, sólo es posible hacerlo si has reservado con al menos dos meses de antelación. La alternativa es la subida a la montaña de Machupicchu, pero en el momento de contratar la excursión no creí que fuera tan espectacular como el Wayna y lo descarté. La pareja de franceses sí que la subió y explicaron que estuvo bien, aunque el esfuerzo fue considerable.
Después de escuchar una pobre explicación sobre el lugar por parte de nuestro guía, visité los lugares que ofrece la ciudad: el puente Inka, el recinto del Guardían, el templo de las tres ventanas, la roca ceremonial, el templo de sol, las fuentes... Algo realmente mágico de esta cultura, es su estrecha relación con inti, el sol: la importante presencia de este astro en sus vidas, cómo sus construcciones se realizaban para que sus rayos entraran por la apertura entre la rocas en las fechas determinadas de los solsticios de invierno y verano.
Además de todo ello, sorprenden muchos aspectos de esta civilización: la invención del arado de pie, aún en uso en los Andes, la construcción de terrazas de cultivo para vencer la dificultad que ofrecía el terreno montañoso, la sorprendente canalización de las aguas, la macicez y solidez de su arquitectura de resultados armoniosos, los notables conocimientos de ingeniería que mostraron en la construcción de caminos, puentes y acueductos... en fin, toda una cultura de inagotables e interesantes conocimientos.
Hacía las cuatro de la tarde me encontré con Muriel, la chica francesa del grupo y me propuso que volviéramos juntas caminando a Aguas Calientes. Acepté sin dudarlo, ya que mi intención era volver caminando, pera esta vez contemplando el paisaje que no había podido disfrutar durante el ascenso ya que todavía era de noche.
La bajada lejos de ser relajante fue algo estresante. No acertamos a ver el inicio de las escaleras que descendían a Aguas Calientes, con lo cual iniciamos la caminata por la carretera, y después de casi una hora de camino, preguntamos a uno de los conductores que subía hacía Machu Picchu, cuánto tardaríamos si seguíamos por la carretera, su respuesta fue que unas dos horas y media!!! Uffff, qué susto, yo no tenía prisa, pero Muriel había quedado con Cristof en Aguas Calientes en poca más de una hora para más tarde tomar el tren a Ollantaytambo. Así que nos pusimos las pilas y todos nuestros sentidos en caminar deprisa y en encontrar las escaleras de bajada que debían estar en algún lugar de nuestro camino carretera abajo. Por suerte las encontramos y aunque con algo de retraso llegó a su cita con Cristof y deduzco que tomaron el tren más tarde sin ninguna dificultad.
A mi regreso fui hasta los baños públicos, pero no me gustaron: había un par de piscinas totalmente artificiales y de agua algo turbia. Intenté cambiar mi billete de tren para poder salir hacía Cuzco esa misma noche, pero ya no quedaban asientos libres, así que después de cenar me fui a dormir con todas las imágenes y emociones del día. No todos los días se visita un lugar tan especial como Machu Picchu...
CUZCO CITY TOUR
Tras mi visita al Valle Sagrado y sabiendo que la ciudad de Cuzco también ofrecía más ruinas me decidí a tomar un transporte público que me llevara a Sacseyhuaman. En mi insistente búsqueda del autobús qpara llegar hasta el Cristo Blanco (seguía las instrucciones de René para llegar a Sacseyhuaman), pasé por el mercado que, como otros que había visitado, me parecieron realmente interesantes. Saliendo de allí continué preguntando en qué parada podía tomar un autobus que me llevara a las ruinas, pero todos mis esfuerzos resultaron inútiles. Uno de las furgonetas que recogían pasajeros (son los autobuses de Cuzco), llevaba el letrero "Cristo Blanco", pero al preguntar me dijeron que no hacía esa ruta. Viendo que se hacía tarde, opté por contratar el city Tour que salía a las dos de la tarde.
Esta visita comenzaba en la catedral y allí me encontré con el guía (que por desgracia no era René), nos hizo la visita guiada junto con otros tantos guías que realizaban su trabajo simultáneamente. Lo cierto es que resultaba algo extraño ver cómo ellos mismos se colocaban en distintos lugares de la catedral seguidos por sus viajeros. La cantidad de turistas era tal, que parecía un puzzle de piezas en movimiento.
La catedral de Cuzco alberga una importante coleccion de arte colonial, y como en otras catedrales del país se caracteriza por una combinación de estilos de pintura dovota europea y iconografía de artistas andinos. Un ejemplo de ello es la ültima Cena de Marcos Zapata, donde se represdenta a Jesucritos y a sus discípulos con comida ceremonail andina: cuy asado. El cuy, es uno de los platos típicos del Perú, seria más o menos al equivalente de nuestro conejillo de indias. El coro de la catedral se realizó con madera de cedro y tardaron 13 años en construirlo.
Caminamos por las calles de Cuzco hasta Qorikancha que en quechua significa Patio Dorado) y que en su momento estaba literalmente cubierto de oro. Las paredes estaban cubiertas de oro mazizo y el edificio albergaba reproducciones de tamaño real de plantas de maíz de oro y plata. También se cree que en el edificio habían llamas y bebés de oro mazizo, además de una reproducción del sol. En fin, que me imagino la cara de Pizarro frotándose las manos ante tal espectáculo dorado. Pizarro se lo cedió a su hermano Juan, quien a su vez se lo dejó todo a los dominicos.
Subimos a un autocar que nos llevó hasta Sacsaywamán (nuestro poco instruído guía del Salkantay, siempre nos sugería que pensarámos en sexy woman, para pronunciar el nombrecito!). Su nombre en castellano es Halcón satisfecho, y son las ruinas más importantes de Cuzco. El lugar destaca por sus majestuosas fortificacions. Increiblemente, una de las piedras pesa más de 300 toneladas. Nuestro compatriota Pizarro hizo una carnicería de incas que atrajo a un sinfín de cóndores andidos. Para recordar la tragedia, se incluyeron ocho cóndores en el escudo de armas de Cuzco. La dimensión de sus piedras y la forma en que están encajadas es realmente impresionante.
Nuestro tour contínua con la visita a otras ruinas menos magnificientes como Q'enqo, Pukapukara y Tambomachay para finalmente regresar a la ciudad de Cuzco.
Me voy a dormir con el siguiente pensamiento: Estos Incas eran unos currantes del copón!!! Ni los chinos, vamos!!!
Esta visita comenzaba en la catedral y allí me encontré con el guía (que por desgracia no era René), nos hizo la visita guiada junto con otros tantos guías que realizaban su trabajo simultáneamente. Lo cierto es que resultaba algo extraño ver cómo ellos mismos se colocaban en distintos lugares de la catedral seguidos por sus viajeros. La cantidad de turistas era tal, que parecía un puzzle de piezas en movimiento.
La catedral de Cuzco alberga una importante coleccion de arte colonial, y como en otras catedrales del país se caracteriza por una combinación de estilos de pintura dovota europea y iconografía de artistas andinos. Un ejemplo de ello es la ültima Cena de Marcos Zapata, donde se represdenta a Jesucritos y a sus discípulos con comida ceremonail andina: cuy asado. El cuy, es uno de los platos típicos del Perú, seria más o menos al equivalente de nuestro conejillo de indias. El coro de la catedral se realizó con madera de cedro y tardaron 13 años en construirlo.
Caminamos por las calles de Cuzco hasta Qorikancha que en quechua significa Patio Dorado) y que en su momento estaba literalmente cubierto de oro. Las paredes estaban cubiertas de oro mazizo y el edificio albergaba reproducciones de tamaño real de plantas de maíz de oro y plata. También se cree que en el edificio habían llamas y bebés de oro mazizo, además de una reproducción del sol. En fin, que me imagino la cara de Pizarro frotándose las manos ante tal espectáculo dorado. Pizarro se lo cedió a su hermano Juan, quien a su vez se lo dejó todo a los dominicos.
Subimos a un autocar que nos llevó hasta Sacsaywamán (nuestro poco instruído guía del Salkantay, siempre nos sugería que pensarámos en sexy woman, para pronunciar el nombrecito!). Su nombre en castellano es Halcón satisfecho, y son las ruinas más importantes de Cuzco. El lugar destaca por sus majestuosas fortificacions. Increiblemente, una de las piedras pesa más de 300 toneladas. Nuestro compatriota Pizarro hizo una carnicería de incas que atrajo a un sinfín de cóndores andidos. Para recordar la tragedia, se incluyeron ocho cóndores en el escudo de armas de Cuzco. La dimensión de sus piedras y la forma en que están encajadas es realmente impresionante.
Nuestro tour contínua con la visita a otras ruinas menos magnificientes como Q'enqo, Pukapukara y Tambomachay para finalmente regresar a la ciudad de Cuzco.
Me voy a dormir con el siguiente pensamiento: Estos Incas eran unos currantes del copón!!! Ni los chinos, vamos!!!
lunes, 26 de agosto de 2013
VALLE SAGRADO
Después de una muy
tardía llegada a Cuzco (5 horas), y no menos accidentada (pinchazo de
rueda y desprendimiento de una
puerta lateral del autocar que golpeó a otro autocar, con la consecuente parada
de la policia y negociación entre las partes), me levanté en Cuzco y paseé por
una ciudad que tiene un encanto muy especial.
Ahora ya más
descansada contraté el tour del Valle Sagrado que incluía las visitas a las
ruina de Pisac, las de Ollantaytambo y el pueblo de Chinchero.
Me recogieron al
día siguiente a hora temprana y fuimos haciendo diferentes paradas para ir
reuniendo a los diferentes viajeros que aquel día disfrutarían de este
maravilloso lugar.
René fue nuestro
guía durante el día, y su gran sabiduría sobre el Perú y su cultura me
sorprendieron muy gratamente, además su lenguaje literario y lleno de palabras
quechuas que quizás en algún momento podía cansar al viajero, quedaba
perfectamente equilibrado con las anécdotas que nos explicaba ocurridas en sus
innumerables días de guía en el Valle Sagrado.
A 60 km de Cuzco
visitamos la Roca Sagrada. Allí René nos explicó que Cuzco quiere decir Ombligo
del mundo, el centro del centro, lo sagrado por excelencia. Nos habla del baño
espirutual de peruanismo que supone visitar el lugar sagrado, y que ningún peruano
debería salir al extranjero sin antes haber visitado la ciudad de Cuzco. El
Valle Sagrado también es sinónomo de manantial de sanación, de puente oculto, y
algunos cuentan que el lugar es el reflejo en un esperjo de la Vía Láctea. El Valle Sagrado se
prolonga entre dos extremos: Písac y Machupicchu, a lo largo de 100 kilómetros
con una alta concentraciónde monumentos edificados por el Imperio de los Incas.
Nuestra primera
parada fue Písac y la visión de sus ruinas es preciosa. Sólo llegamos a la
entrada dónde nos hicimos la foto de rigor y me quedé con las ganas de seguir a
los turistas que ya habían llegado y que caminaban por el sendero en la montaña
que los llevaba a una ciudadela inca. Nuestro guía nos recordó que el día era
largo y muchos los lugares por visitar, así que volvimos al autocar para pasear
por el pueblo de Písac, y visitar su famoso mercado al aire libre de artesanía,
que es con diferencia el más grande y turístico de la región.
El autocar nos
lleva tras unos 50 kilómetros amenizados y culturizados por René a
Ollantaytambo, uno de los mayores complejos arqueológicos del Perú. El recorido
por las ruinas es más largo y tengo la sensación de que profundizo un poco más
en el conocimiento del lugar. Además de contemplar unas piedras enormes perfectamente
encajadas que no puedo evitar preguntarme cómo demonios fueron llevadas hasta
allí, puedo contemplar un monumento de 140 m de altura esculpido en la montaña:
es el perfil de Tunupa, un personaje dotado de sobrenatural poder, alto, de
cabello corto y vestido a la usanza de los sacerdotes y astrónomos. Por otro
lado, este lugar, con sus gigantescas y empinadas terrazas fue uno de los pocos
lugares donde los conquistadores españoles perdieron una batalla importante.
Los hombres de Pizarro fueron acribillados con flechas, lanzas y piedras desde
lo alto de la inclinada terraza. Pizarro tuvo que ordenar una rápida retirada
que se convirtió casi en huida cuando los conquistadores fueron perseguidos
valle abajo por mles de los victoriosos soldados del rebelde Manco Inca.
Mientras nos
desplazamos hasta Urubamba para degustar un almuerzo, René nos cuenta que en el
2010 el río Urubamba se desbordó y algunos turistas quedaron aislados después
de que el puente se desmoronase. El nuevo puente todavía está en construcción.
Nos habla de la bandera de 7 colores que la mayoría de turistas confunde con la
bandera gay, pero que en esta
ocasión, representa los colores de los departamentos del Cuzco. Asímismo, nos instruye
del tipo de paredes que se construyen, para protegerse de los terremotos con
piedras machanbradas, de los canales subterráneos que regaban las terrazas, del
tipo de cultivos segun la presencia o no del agua: maiz si había agua o patata
si no era el caso. En nuestro camino hacemos un parada para contemplar un
cementerio peculiar: son agujeros en las rocas, dónde se enterraban a los
nobles, ya que al pueblo llano se les enterraba en la afueras de los pueblos en
fosas comunes. René llama nuestra atención para que observemos los toritos de
Pukara, unos adornos que se colocan en los techos de las casas al estrenar la
vivienda que bendicen y protegen la casa, trayendo buen augurio, fertilidad y
abundacia en las cosechas. Finalmente nos hace una curiosa apreciación:
mientras que para los Incas el valor de estos lugares es ceremonial, el resto
del mundo le da un valor de maravilla del mundo, sin duda, dos visiones
diferentes.
Llegamos al
restaurante donde todos se supone debemos almorzar, pero yo, harta de “pasar por el aro” en
estas cuestiones (no me gusta que alguien decida por mi dónde debo comer),
informo a René que comeré en otro restaurante y que sin falta estaré en la
puerta del restaurante dónde todos comeran a la hora indicada por él. Sin mayor
dificultad, encuentro un restaurante que está justo al lado del primero y
almuerzo una ensalada y un pollo
por una cuarta parte el precio que pagaran mis compañeros, por un menú más
suculento, no lo niego.
En la tarde
visitamos y tomamos fotos de otros lugares y no puedo evitar una sonrisa ante
la manera en que René nos apremia: “Pasos largos, papi, mami, para ganar
tiempo”. Nos explica que el Perú tienen la mejor producción mundial de millo,
pero ya no de patata, ahora es China, nos explica que la Chicha, es una especie
de cerveza que se hace del maiz y que es una bebida ceremonial, mientras que la
hoja de coca contiene calcio y proteínas.
Al anochecer
llegamos a Chinchero, mientras cruzamos la plaza, oímos como las chicas jóvenes
que se encuentran en la plaza con sus productos artesanales nos interpelan:
“Señorita, cómpreme algo, mire señorita, está hecho de alpaca...” Miramos de
soslayo y continuamos nuestro camino hasta la iglesia que me fascina,
especialmente sus techos pintados a mano, formados con troncos que muestras
alegres colores. Además me
sorprende encontrar una pintura de Montserrat, sí la misma virgen catalana,
aunque esta vez la pintan con tez clara. Esta, es como otras, algunas de las
influencias que los conquistadores dejaron en la población indígena, en
concreto de la orden de los jesuítas.
La visita a
Chinchero me resulta encantadora y la mejor forma de acabar el día, pero
algunas sorpresas todavía están
por llegar: en nuestro camino hacía Cuzco, René nos ameniza con música , y saca
un par de instrumentos tradicionales e interpreta algún tema que para ser
justos es demasiado moderno, pero eso sí, conocido por todos. Nos anima a
acompañarle con las palmas y todos lo hacemos . Ha sido un día estupendo y me
siento muy emocionada. Me ha encantado visitar todos esos lugares y sobretodo
hacerlo de la mano de alguien que se ofrece a compartir su
sabiduría desde el conocimiento profundo. Al bajar del autocar, me acerco a René,
le doy un fuerte aprentón manos y las gracias por un día tan especial. Le digo
que es un gran profesional y que he pasado un día realmente agradable. Un día que será difícil de olvidar.
BOLIVIA, CRONICA DE UN VIAJE A CONTRARELOJ
(Esta entrada no está ordenada coronológicamente, debería ir justo antes de mi visita al Salar de Uyuni, pero como la escribí y dudé si publicarla o no, la publico ahora, aunque no en su lugar correspondiente)
Llegué a la Paz desde Copacabana con un retraso de unos 45 m. que en este país no se considera como tal, pero ello me impidió comprar mi billete de tren para el día siguiente, porque la oficina que los vende ya estaba cerrada. Por suerte el martes pude comprarlo para el mismo día, aunque no sin cierto estrés cuyos detalles os ahoraré. Llegué a la estación de autobuses con mi billete de tren para las 15.30 de ese mismo día para descubrir que no iba a llegar a tiempo para coger el tren, porque en lugar de las 3 horas que decía la guía que tardaba en llegar el autobus que me llevaba Oruro para tomar el tren, parece ser que por unas obras que duran ya unos 3 años y que providencialmente se acabaran en un año para las proximas elecciones, ahora el camino es más largo.
Subo a un autobus en el que me aseguran que llegara en 4 horas. (si es asi, todavia tengo una hora para hacer el cambio y llegar al tren). Otras compañías se rieron en mi cara mientras aseguraban que el trayecto era de 5 horas y que todo podía pasar en el camino.
Durante todo el camino me la paso mirando el reloj, al tiempo que escucho amablemente las explicaciones de mi compañero de viaje. Un boliviano muy viajado (no hay muchos por aquí) que es un experto en la plantaciones de Quinoa. Ameniza mi viaje con toda clase de datos: la temprana edad a la que tienen hijos las bolivianas, el numero de hijos que tienen, el doble juego de Evo Morales:sus promesas y la corrupción... En fin, el tipo me tiene entretenida, pero me resulta algo extraño: quizás por que nunca te mira a la cara cuando habla, el hecho de que de tanto en tanto inspira con su nariz pegada al sobaco, supongo que para comprobar si esta transpirado (doy fe que lo está, ya que el olor llega hasta mi nariz sin necesidad de inspirar), la manera en que de a poco se va despegando trocitos de las letras blancas de su camiseta...). A pesar de todas estas rarezas, el tipo me tranquiliza, porque me va informando de lo que queda para llegar y parece ser que llegaré media hora antes de la salida del tren. Amablemente se ofrece a ayudarme y a buscar un taxi que en 5 minutos me llevara a la estacion de tren.
Cuando llegamos... horror!!! me doy cuenta de que no tengo los 8 bolivianos sueltos que me costara el taxi (en este pais nunca tienen cambio). Así que saco un par de cantidades ridículas en el cajero, para poder pagar el taxi. (David... ¿ves como esos dos reintegros ridículos están justificados?). Mi compañero de asiento me acompaña a la estacion en el taxi. Yo me ofrezco a pagar, son 8 soles, insisto por la compañía y la ayuda. Le doy al taxista un billete de 10 bolivianos y me vuelve a extrañar la actitud de mi compañero cuando veo que se queda con la vuelta! Diez minutos antes de la partida del tren, me despido de él y subo al tren. Me acomodo en el asiento (bien!!! tengo ventanilla). Tengo unas ganas locas de ir al baño, pero debo esperar a que el tren comience a andar.
Por fin partimos... y ohhhhh sorpresa!!! la mayoria de asientos están encarados hacia la televisión, pero cuando nos movemos me doy cuenta de que vamos al revés. Bien, pienso que quizás el tren se mueve hacia atras para luego encararse. Pero no!!! hago todo el trayecto de espaldas, y resulta un poco raro, tan raro como las películas que ponen dobladas a un español que se me hace muy extraño. La más extraña de ellas, la última, titulada El guardían de historias, hecha rodada nada más y nada menos que en Barcelona, y me deleito observando en la pantalla de una tele del siglo pasado la Barceloneta, el Hospital de Sant Pau, el edificio-pirulo de Aigües de Barcelona. Me pregunto si me han podido poner algo en la bebida cuando intento seguir su argumento: niño bosquimano ladronzuelo que se cruza con una niña rica en una pizzeria de Barcelona. La niña se fija en él y lo observa en pleno acto bandálico de robar un móvil a un cliente del restaurante dónde ella come una pizza en compañía de su padre. La niña siente curiosidad por el muchacho y esa noche sueña con él. Más adelante aparece un hada que sobrevuela la ciudad con el telón de fondo del skyline de Barcelona...
Como esta entrada no tiene imágenes me he entretenido en buscar alguna imagen de la película catalana en internet. Al parecer se estrenó en el 2010 y su título original en catalán es Viatge màgic a l'Africa, basada en un libro del mismo autor.
Si estáis muy aburridos o tenéis curiosidad sólo es necesario visionar los primeros 45 segundos. La peli se las trae, pero haced un esfuerzo e imaginaros como debe sonar la película doblada al español de Perú!!! Y sobretodo, si miráis este video sabréis que no me pusieron nada en la bebida!!!
Llegué a la Paz desde Copacabana con un retraso de unos 45 m. que en este país no se considera como tal, pero ello me impidió comprar mi billete de tren para el día siguiente, porque la oficina que los vende ya estaba cerrada. Por suerte el martes pude comprarlo para el mismo día, aunque no sin cierto estrés cuyos detalles os ahoraré. Llegué a la estación de autobuses con mi billete de tren para las 15.30 de ese mismo día para descubrir que no iba a llegar a tiempo para coger el tren, porque en lugar de las 3 horas que decía la guía que tardaba en llegar el autobus que me llevaba Oruro para tomar el tren, parece ser que por unas obras que duran ya unos 3 años y que providencialmente se acabaran en un año para las proximas elecciones, ahora el camino es más largo.
Subo a un autobus en el que me aseguran que llegara en 4 horas. (si es asi, todavia tengo una hora para hacer el cambio y llegar al tren). Otras compañías se rieron en mi cara mientras aseguraban que el trayecto era de 5 horas y que todo podía pasar en el camino.
Durante todo el camino me la paso mirando el reloj, al tiempo que escucho amablemente las explicaciones de mi compañero de viaje. Un boliviano muy viajado (no hay muchos por aquí) que es un experto en la plantaciones de Quinoa. Ameniza mi viaje con toda clase de datos: la temprana edad a la que tienen hijos las bolivianas, el numero de hijos que tienen, el doble juego de Evo Morales:sus promesas y la corrupción... En fin, el tipo me tiene entretenida, pero me resulta algo extraño: quizás por que nunca te mira a la cara cuando habla, el hecho de que de tanto en tanto inspira con su nariz pegada al sobaco, supongo que para comprobar si esta transpirado (doy fe que lo está, ya que el olor llega hasta mi nariz sin necesidad de inspirar), la manera en que de a poco se va despegando trocitos de las letras blancas de su camiseta...). A pesar de todas estas rarezas, el tipo me tranquiliza, porque me va informando de lo que queda para llegar y parece ser que llegaré media hora antes de la salida del tren. Amablemente se ofrece a ayudarme y a buscar un taxi que en 5 minutos me llevara a la estacion de tren.
Cuando llegamos... horror!!! me doy cuenta de que no tengo los 8 bolivianos sueltos que me costara el taxi (en este pais nunca tienen cambio). Así que saco un par de cantidades ridículas en el cajero, para poder pagar el taxi. (David... ¿ves como esos dos reintegros ridículos están justificados?). Mi compañero de asiento me acompaña a la estacion en el taxi. Yo me ofrezco a pagar, son 8 soles, insisto por la compañía y la ayuda. Le doy al taxista un billete de 10 bolivianos y me vuelve a extrañar la actitud de mi compañero cuando veo que se queda con la vuelta! Diez minutos antes de la partida del tren, me despido de él y subo al tren. Me acomodo en el asiento (bien!!! tengo ventanilla). Tengo unas ganas locas de ir al baño, pero debo esperar a que el tren comience a andar.
Por fin partimos... y ohhhhh sorpresa!!! la mayoria de asientos están encarados hacia la televisión, pero cuando nos movemos me doy cuenta de que vamos al revés. Bien, pienso que quizás el tren se mueve hacia atras para luego encararse. Pero no!!! hago todo el trayecto de espaldas, y resulta un poco raro, tan raro como las películas que ponen dobladas a un español que se me hace muy extraño. La más extraña de ellas, la última, titulada El guardían de historias, hecha rodada nada más y nada menos que en Barcelona, y me deleito observando en la pantalla de una tele del siglo pasado la Barceloneta, el Hospital de Sant Pau, el edificio-pirulo de Aigües de Barcelona. Me pregunto si me han podido poner algo en la bebida cuando intento seguir su argumento: niño bosquimano ladronzuelo que se cruza con una niña rica en una pizzeria de Barcelona. La niña se fija en él y lo observa en pleno acto bandálico de robar un móvil a un cliente del restaurante dónde ella come una pizza en compañía de su padre. La niña siente curiosidad por el muchacho y esa noche sueña con él. Más adelante aparece un hada que sobrevuela la ciudad con el telón de fondo del skyline de Barcelona...
Como esta entrada no tiene imágenes me he entretenido en buscar alguna imagen de la película catalana en internet. Al parecer se estrenó en el 2010 y su título original en catalán es Viatge màgic a l'Africa, basada en un libro del mismo autor.
Si estáis muy aburridos o tenéis curiosidad sólo es necesario visionar los primeros 45 segundos. La peli se las trae, pero haced un esfuerzo e imaginaros como debe sonar la película doblada al español de Perú!!! Y sobretodo, si miráis este video sabréis que no me pusieron nada en la bebida!!!
jueves, 1 de agosto de 2013
6 DIAS MISSING!!!!
Una breve notita para comunicaros que en unos minutitos vienen a recogerme y me dispongo a hacer una caminata de 5 dias por los nevados del Salkantay.
Os lo explico a la vuelta!!!
Besitos
miércoles, 31 de julio de 2013
SALAR DE UYUNI, EL DESIERTO BLANCO
Por fin en Uyuni y siguiendo los consejos de Ramon, me levanté con mi mochila preparada en busca de la excursión de 4 días por el salar. Después de hacer el estudio de mercado correspondiente y de saber que no iban a ser 4 días, ya que debido a las inclemencias del tiempo la zona de la laguna Colorada y la laguna verde no era accesible, el principal criterio para escoger un operador u otro era que en la excursión se incluyera la ascensión al volcán Tunupa.
Así fue como en Ripley Tours me informaron que para el día salía un grupo dónde había dos personas interesadas en realizar la ascensión al volcán. La salida era en apenas un par de horas, a las 11 donde nos encontramos todos en sus oficinas. Poco después de esta hora apareció un jeep algo destartalado con Hilario, el que iba a ser nuestro conductor durante los siguientes tres días.
El grupo lo formaban una pareja de franceses, otra de canadienses, dos estudiantes británicas y yo. El primer día seguimos el ritmo boliviano de nuestro chofer. Salida a las 11.30, parada para comprar hojas de coca, algunas cervezas, algo de agua... continuamos hacia el cementerio de los trenes, un lugar dónde han quedado abandonados máquinas y piezas centenarias que invitan al turista a escalarlas y a fotografiarse. La siguiente parada ya en el medio del salar también para dejar ir la imaginación y sacar unas cuántas fotos con efectos. Las dos chicas inglesas, Abbi, Jess y yo hicimos unas cuantas bastante divertidas.
El famoso Salar de Uyuni tiene una extensión de 12.500 Km y se encuentra a 3.660 m de altitud y en el pasado, hace 40.000 años era un lago. Es bastante espectacular ya que cuando te encuentras en él, estás rodeado por un inmenso desierto blanco, y completan sus belleza algunos volcanes que se encuentran a su alrededor como el volcán Oyague, de 5815 m de altitud y desde el mirador del cual se observa como salen humo por uno de sus cráteres.
Después de caminar por el salar fuimos a ver algunas de las artesanías de sal y de ahí llegamos a Coquesa, un pueblecito que se encuentra en las faldas del volcán Tunupa, y en el hostal del mismo nombre nos dispusimos a pasar la noche. Como todo el grupo decidió subir al volcán Hilario nos acompañó y contratamos los servicios de un guía y así quedamos en encontrarnos con él al día siguiente a las 5 de la mañana.
Poco después de las cinco iniciamos la caminata. Al principio la ascensión es suave, pero ya notas el cansancio que te produce moverte a casi 4500 m de altitud. Nuestros ritmos también eran bastante diferentes: las dos parejas de francófonos iban por delante y parecían no afectados por el cansancio o la altura. A una distancia que cada vez crecía me encontraba yo misma sintiendo como mi corazón latía con fuerza. Por detrás la dos chicas británicas acompañadas del guía, que también iban agrandando la distancia respecto al resto de grupo. La ascensión fue algo más que no que mi hermano calificaría de “penosa subida”. Yo llegó un momento en que mientras esperábamos al guía que iba acompañando a las dos chicas decidí que no iba a continuar. El terreno era tan inclinado que costaba mantenerse recto y me imaginaba lo que iba a sufrir en la bajada. Llegó el guía sólo diciendo que las chicas ya no continuaban y nos esperaban. En este punto, casi a 5000 metros quedaban los últimos 400, la parte más dura. Ellos continuaron la ascensión y yo fui a encontrarme con las chicas, y me alegré de poder bajar sola a mi ritmo y con un estilo poco grácil que nadie pudo observar. Juntas y siguiendo las instrucciones del guía continuamos el descenso a la espera de que el resto de grupo nos alcanzara.
A las 13.30, unas 8 horas más tarde del comienzo de nuestra aventura estábamos en el punto de salida. Las chicas estaban destrozadas, ya que no pensaban que la ascensión fuera tan dura, de hecho yo tampoco, en la agencia les habían hablado de dos horas y yo creí entender lo mismo. Por otra parte Ramón me había dicho que no me perdiera la subida al volcán, y yo mientras descendía no entendía nada. Pensaba… cómo pudo Ramón subir hasta aquí sin guía? (que por cierto siguiendo los mojones al bajar casi nos perdemos y vamos a para a un campamento que había cerca, suerte que encontramos al resto del grupo justo cuando estábamos dudando de por dónde continuar); porqué hablan de 2-3 horas si hemos tardado casi 8?; Estamos hablando del mismo volcán?????
En fin, esto es Bolivia, y la información siempre es escasa. Parece ser que en el caso de Ramón el conductor acompañó al grupo en una caminata de 2-3 horas hasta un punto determinado que no acierto imaginar cuál es después de haber subido yo. Al final tengo un nuevo record en mi haber: 4970 m.
Durante el segundo día visitamos el P.N. Chiguana y la isla Incahuas (casa del inca) també llamada isla pescado por su forma. Esta isla se encuentra repleta de cactus centenarios que crecen a razón de un centímetro por año y es una de las 30 islas del salar que hacer millones e años eran volcanes. Al final del día llegamos hasta puerto Chubica, el pueblecito dónde se encontraba el hostal de sal donde dormimos. Mi posición de copiloto me ofrecía una vista privilegiada de paisaje, al tiempo que observaba alguna de las peculiaridades de nuestro jeep: acababa de encenderse la luz que avisaba cambio de aceite, el cuentaquilómetros no funcionaba, la maneta de la puerta delantera se acabó de romper durante el viaje, una de las ruedas se desinfló durante el camino… Nuestro chófer también era peculiar y se le podía ver durante la mayor parte del tiempo enfrascado principalmente en dos acciones: conducir y masticar hojas de coca. Aunque un poco distante en ocasiones, era un tipo simpático que nos iba amenizando con alguna broma que otra.
El tercer dia visitamos algunas lagunas, pero nada parecido a las que hubieramos visitado si el acceso a laguna colorada y verde hubiera estado abierto. De hecho, justo ese dia se abrio, y nuestro Hilario nos propuso continuar un dia mas, con la condicion que todo el grupo lo hiciera, pero por desgracia la pareja de canadientes debia estar en la Paz para tomar un bus. Bien, el siguiente lugar... La Paz, para pasar el dia y descansar. Despues rumbo a Cuzco, la guinda del pastel.
Así fue como en Ripley Tours me informaron que para el día salía un grupo dónde había dos personas interesadas en realizar la ascensión al volcán. La salida era en apenas un par de horas, a las 11 donde nos encontramos todos en sus oficinas. Poco después de esta hora apareció un jeep algo destartalado con Hilario, el que iba a ser nuestro conductor durante los siguientes tres días.
El grupo lo formaban una pareja de franceses, otra de canadienses, dos estudiantes británicas y yo. El primer día seguimos el ritmo boliviano de nuestro chofer. Salida a las 11.30, parada para comprar hojas de coca, algunas cervezas, algo de agua... continuamos hacia el cementerio de los trenes, un lugar dónde han quedado abandonados máquinas y piezas centenarias que invitan al turista a escalarlas y a fotografiarse. La siguiente parada ya en el medio del salar también para dejar ir la imaginación y sacar unas cuántas fotos con efectos. Las dos chicas inglesas, Abbi, Jess y yo hicimos unas cuantas bastante divertidas.
El famoso Salar de Uyuni tiene una extensión de 12.500 Km y se encuentra a 3.660 m de altitud y en el pasado, hace 40.000 años era un lago. Es bastante espectacular ya que cuando te encuentras en él, estás rodeado por un inmenso desierto blanco, y completan sus belleza algunos volcanes que se encuentran a su alrededor como el volcán Oyague, de 5815 m de altitud y desde el mirador del cual se observa como salen humo por uno de sus cráteres.
Después de caminar por el salar fuimos a ver algunas de las artesanías de sal y de ahí llegamos a Coquesa, un pueblecito que se encuentra en las faldas del volcán Tunupa, y en el hostal del mismo nombre nos dispusimos a pasar la noche. Como todo el grupo decidió subir al volcán Hilario nos acompañó y contratamos los servicios de un guía y así quedamos en encontrarnos con él al día siguiente a las 5 de la mañana.
Poco después de las cinco iniciamos la caminata. Al principio la ascensión es suave, pero ya notas el cansancio que te produce moverte a casi 4500 m de altitud. Nuestros ritmos también eran bastante diferentes: las dos parejas de francófonos iban por delante y parecían no afectados por el cansancio o la altura. A una distancia que cada vez crecía me encontraba yo misma sintiendo como mi corazón latía con fuerza. Por detrás la dos chicas británicas acompañadas del guía, que también iban agrandando la distancia respecto al resto de grupo. La ascensión fue algo más que no que mi hermano calificaría de “penosa subida”. Yo llegó un momento en que mientras esperábamos al guía que iba acompañando a las dos chicas decidí que no iba a continuar. El terreno era tan inclinado que costaba mantenerse recto y me imaginaba lo que iba a sufrir en la bajada. Llegó el guía sólo diciendo que las chicas ya no continuaban y nos esperaban. En este punto, casi a 5000 metros quedaban los últimos 400, la parte más dura. Ellos continuaron la ascensión y yo fui a encontrarme con las chicas, y me alegré de poder bajar sola a mi ritmo y con un estilo poco grácil que nadie pudo observar. Juntas y siguiendo las instrucciones del guía continuamos el descenso a la espera de que el resto de grupo nos alcanzara.
A las 13.30, unas 8 horas más tarde del comienzo de nuestra aventura estábamos en el punto de salida. Las chicas estaban destrozadas, ya que no pensaban que la ascensión fuera tan dura, de hecho yo tampoco, en la agencia les habían hablado de dos horas y yo creí entender lo mismo. Por otra parte Ramón me había dicho que no me perdiera la subida al volcán, y yo mientras descendía no entendía nada. Pensaba… cómo pudo Ramón subir hasta aquí sin guía? (que por cierto siguiendo los mojones al bajar casi nos perdemos y vamos a para a un campamento que había cerca, suerte que encontramos al resto del grupo justo cuando estábamos dudando de por dónde continuar); porqué hablan de 2-3 horas si hemos tardado casi 8?; Estamos hablando del mismo volcán?????
En fin, esto es Bolivia, y la información siempre es escasa. Parece ser que en el caso de Ramón el conductor acompañó al grupo en una caminata de 2-3 horas hasta un punto determinado que no acierto imaginar cuál es después de haber subido yo. Al final tengo un nuevo record en mi haber: 4970 m.
Durante el segundo día visitamos el P.N. Chiguana y la isla Incahuas (casa del inca) també llamada isla pescado por su forma. Esta isla se encuentra repleta de cactus centenarios que crecen a razón de un centímetro por año y es una de las 30 islas del salar que hacer millones e años eran volcanes. Al final del día llegamos hasta puerto Chubica, el pueblecito dónde se encontraba el hostal de sal donde dormimos. Mi posición de copiloto me ofrecía una vista privilegiada de paisaje, al tiempo que observaba alguna de las peculiaridades de nuestro jeep: acababa de encenderse la luz que avisaba cambio de aceite, el cuentaquilómetros no funcionaba, la maneta de la puerta delantera se acabó de romper durante el viaje, una de las ruedas se desinfló durante el camino… Nuestro chófer también era peculiar y se le podía ver durante la mayor parte del tiempo enfrascado principalmente en dos acciones: conducir y masticar hojas de coca. Aunque un poco distante en ocasiones, era un tipo simpático que nos iba amenizando con alguna broma que otra.
El tercer dia visitamos algunas lagunas, pero nada parecido a las que hubieramos visitado si el acceso a laguna colorada y verde hubiera estado abierto. De hecho, justo ese dia se abrio, y nuestro Hilario nos propuso continuar un dia mas, con la condicion que todo el grupo lo hiciera, pero por desgracia la pareja de canadientes debia estar en la Paz para tomar un bus. Bien, el siguiente lugar... La Paz, para pasar el dia y descansar. Despues rumbo a Cuzco, la guinda del pastel.
lunes, 29 de julio de 2013
COPACABANA E ISLA DEL SOL (BOLIVIA)
Mi llegada a Copacabana fue muy agradable. Es un lugar chiquito, dónde es imposible perderse (bieeeeen!!!!) Después de mirar un par de lugares dónde quedarme a dormir encontré el Hostal Colonial que con su patio exterior que comparte con el restaurante del mismo nombre me dió muy buenas vibraciones.
Justo cuándo preguntaba el precio por una habitación simple llegó una chica suiza que también buscaba el mismo tipo de habitación, y el señor que nos atendió sugerió que compartiéramos, ya que no tenía habitaciones para una sola persona, así que decidimos compartir. (¿Os dáis cuenta que injusta es la vida del viajero solitario?). Resultó ser una chica suiza muy agradable, una futura maestra (Dios!!!, somos una plaga, puedo afirmar que el 90% de las personas que he encontrado en el viaje son maestros).
Me paseé por sus escasas calles y bajé al puerto dónde desgusté un menú de sopa de verdura y trucha, por el módico precio de 20 bolivianos, unos 3 euritos. Pasé el resto de la tarde planificando la continuación de mi viaje hacía el Salar de Uyuni y preguntando por las excursiones a la Isla del Sol y de la Luna, atractivos turísticos del lugar.
Por la tarde di un paseo por el camino que bordea la playa, y como es sabado las familias han salido con sus coches decorados con ramos enteros de flores y con estampas de santos a hacer un picnic. Sobre la arena descansan unos botes de paseo que me recuerdan la estetica de los juguetes de cuando era niña, y me divierte descubrir que uno de ellos tiene el nombre de mi hermanitoooo querido (ei... Joselito desde aqui un saludo). Los niños saltan en una cama elastica que tambien pertenece a los tiempos de mi infancia, asi como las bicicletas que se alquilan o los paseos en burro que se ofrecen. Tengo la sensacion e viajar en el pasado y retroceder a mi propia infancia.
Al día siguiente, después de haber sopesado las posibilidades que me ofrecía el lugar, decidí partir hacia la parte norte de la Isla del Sol, buscar un hospedaje, tomar una embarcación hacia el sur y desde allí caminar atravesando toda la isla para de nuevo llegar al norte.
Mi subida a la embarcación fue algo embarazosa (esto me recuerda que me tengo que comprar una mochila grande), ya que llevaba una bolsa de grandes dimensiones, tipo mochila, pero con ruedas. Desde el muelle, observé el acceso a la embarcación: una hilera de listones de madera y justo a medio camino un perro vagabundo (se ven muchos por aquí) que decidió tomar el rico sol de la mañana.
Mientras hacía cola para embarcar, yo observaba como todos los viajeros con sus mochilas colgadas a la espalda (detalle importante!!!) sorteaban al can saltando por encima de él. Bien, cuando me llegó el momento, la chica que estaba justo detrás en la cola tomó una asa de la mochila mientras que yo agarraba la otra. Entonces me dí cuenta de que no sólo había que sortear la dificultad de pasar por encima del perro, sino también el hecho de que en el corto recorrido hasta el barco, faltaban algunos de los tablones que formaban el acceso por encima del agua. En fin… ese recorrido de pocos metros me pareció larguísimo.
Después de dos horas de navegación, al aire libre en la parte superior de la embarcación, soportando estoicamente el frío y a un grupo de ruidosos brasileños llegamos a la Isla del Sol. En una parada anterior habíamos dejado a un par de pasajeros en el sur, y observé, que el acceso a los hospedajes en este lugar era unas empinadas escaleras. Este hecho no me dejó indiferente y empecé a imaginarme cómo iba a subir mi bolsa XXL hasta allá arriba si geografia del lugar en el norte era la misma.
Al divisar la costa de la parte norte de la isla, respiré tranquila al observar que el terreno era bastante llano. Aunque sí que tuve cierta dificultad en arrastrar mi bolsa por la playa. Después de que unos niños me enseñaran un par de habitaciones, opté por una habitación básica y sencilla frente a la playa, un lugar muy tranquilo.
Tomé lo imprescindible para visitar el lugar y cómo no vi ningún sitio dónde preguntar segui el camino que todo el mundo tomaba y que me llevó a visitar en una agradable excursión de un par de horas la ciudad sumergida de Marka Pampa.
Marka Pampa era un lugar sagrado, punto de peregrinación dónde llegaban muchos peregrinos con valiosas ofrendas, también existían los sacrificios humanos y en sus rituales sacrificaban a jóvenes vírgenes. Cuentan que durante la época de oscuridad y diluvios el sol y la luna se refugiaron en los agujeros de la roca sagrada hasta que pudieron salir de nuevo. De aquí toma esta isla su nombre.
En mi camino he conversado con un profesor argentino, Miguel, que viajaba con su hija, futura maestra de educación física. Pero, al final de la visita guiada y viendo que no quedaba demasiado tiempo para volver al puerto, ya que tenía que tomar un barco al sur, no les he esperado y he empezado a caminar de regreso, sabiendo que tenía el tiempo justo. Empiezo a caminar y le pregunto a una de las niñas que venden pulsera y colgantes cuánto queda hasta el puerto. Ella me responde que 25 minutos, son las 12.55 y el barco sale a las 13.30, así que continuo mi camino a paso ligero. Pero al cabo de 10-15 minutos el camino se ha ido estrechando y no recuerdo haber pasado antes por ahí (aunque eso es normal, porque con mi memoria de pez, rara vez recuerdo haber pasado por un lugar concreto). El camino continua hasta que prácticamente desaparece, y yo pienso: Mierda! Me he perdido otra vez, y además voy a perder el barco. Son las 13.10 y tengo que volver por el camino estrecho hasta dónde pregunté a la niña y llegar hasta el puerto. Pongo el turbo a casi 4000 metros de altura, llego al punto dónde pregunté, me doy cuenta de que había obviado un camino más ancho de escaleras que llevaban hasta el puerto. A las 13.27 estoy pasando por delante de mi habitación en la playa, decido dejar la chaqueta que llevo y cambiarme la ropa para ponerme una camiseta de manga corta, pues me aso de calor (más por la actividad física que por el calor en sí). Dejo toda la ropa revuelta, no guardo nada en la maleta y no la cierro con candado. Salgo corriendo hacia el puerto al tiempo que busco en boleto del barco. Al llegar, me dicen: “no se apure señorita que todavía no salimos”. Subo más tranquila al barco y saludo a Miguel, el profesor argentino. Le explico brevemente que me he perdido un poquito, y me dice que tranquila que seguramente hasta las 14.00 no salimos. Ufff… el ritmo en este lugar es definitivamente diferente al nuestro.
Llegamos al sur de la isla a las 15:00. Mi intención es recorrer el camino que atraviesa la isla de sur a norte. Me compro un bocadillo en uno de los bares regentados por lugareños y tras la espera correspondiente de casi 15 minutos y de observar cómo se desbordan con los pedidos de los turistas, y los estos insisten por segunda o tercera vez de que quieren pagar y finalmente se levantan y entran en la cocina para pagar, me entregan un bocadillo en un plato. Les recuerdo que es para llevar, pero no tienen una bolsa para guardarlo. Bocadillo “en mano” empiezo a subir las escaleras que me llevaran al inicio del camino que atraviesa la isla. Junto a mí, suben otros turistas, algunos de ellos con pesadas mochilas que evidentemente no van a atravesar la isla, sino a quedarse en algunas de las preciosas casas y hospedajes que encontramos en la subida (incluso hay un albergue internacional). El lugar es precioso y ofrece unas vistas impresionantes, me hubiera gustado quedarme allí a dormir, pero como todos sabéis eso es imposible.
Después de lo que mi querido hermano llamaría una penosa subida, llego a un arco dónde me espera un lugareño para cobrarme los 5 soles de acceso al camino. Esta isla es curiosa en ese sentido: al comienzo de la excursión a la ciudad sumergida pagamos 15 soles, al desembarcar en el sur, 5, ahora 5 más para entrar al camino y un poco más adelante 15 soles. Eso sí, cada vez que pagas ellos te dan el papelito correspondiente.
La caminata de unas 3 horas es espectacular, especialmente en aquellos puntos en los cuales observas el lago de ambos lados de la isla. El camino está en su mayor parte acotado con piedras con lo cual es imposible perderse, afirmación que es del todo cierta, porque para que lo diga yo! Han sido un espacio de tranquilidad, en el que apenas me he encontrado caminantes, y en el que mis ojos se han deleitado con un paisaje estupendo que os enseño en las fotos.
Después de una noche apacible, de largas horas de sueño (me fui a dormir antes de las 21.00), me he despertado con el sonido que las olas hacen en la playa y he tomado de nuevo un barco hacia Copacabana. Desde allí he viajado en autobús esta vez hacia la Paz, un viajecito que tampoco ha estado exento de alguna sorpresilla. En un momento dado nos dicen que bajemos del autobús y de repente me veo delante del lago mirando como transportan en una plataforma flotante a los autobuses que llegan hasta ese punto (mi autobus esta haciendo cola para ser transportado. Casi me olvido de que yo también tengo que cruzar el lago, y sigo a la gente que veo que compra un billete por el muy módico precio de 2 bolivianos, yo también lo compro y después de un viajecito movidito en lancha me encuentro en la otra orilla. Durante unos minutos sufro en silencio… no veo a ningún pasajero de mi autobús, no veo mi autobús, no me habré quedado en tierra???? Pregunto (yo siempre pregunto, lo cierto es que me paso todo el viaje preguntando). Me tranquiliza oír que todos los autobuses paran en un punto determinado y tocan la bocina para avisar a los pasajeros. Al poco rato, reconozco a dos chicas que han subido al mismo autobús que yo… siiiiiii, parece ser que voy a llegar a la Paz sana y salva.
Llego a la Paz. Tremenda ciudad!!! No me gusta. Parece todo tan caótico. Si me pierdo aquí no me encuentran en un año! Aunque resulta curioso ver como las laderas de la ciudad están pobladas por un enorme manto de casas. Sus calles ofrecen una variopinta variedad de gentes: cualquier metro cuadro es perfecto para colocar un pequeño chiringuito que puede vender cualquier tipo de comida, ropa o utensilio. Después de una noche tranquila en un hostal el centro, me dirijo hacía uno de los lugares más esperados del viaje: el Salar de Uyuni.
Me paseé por sus escasas calles y bajé al puerto dónde desgusté un menú de sopa de verdura y trucha, por el módico precio de 20 bolivianos, unos 3 euritos. Pasé el resto de la tarde planificando la continuación de mi viaje hacía el Salar de Uyuni y preguntando por las excursiones a la Isla del Sol y de la Luna, atractivos turísticos del lugar.
Por la tarde di un paseo por el camino que bordea la playa, y como es sabado las familias han salido con sus coches decorados con ramos enteros de flores y con estampas de santos a hacer un picnic. Sobre la arena descansan unos botes de paseo que me recuerdan la estetica de los juguetes de cuando era niña, y me divierte descubrir que uno de ellos tiene el nombre de mi hermanitoooo querido (ei... Joselito desde aqui un saludo). Los niños saltan en una cama elastica que tambien pertenece a los tiempos de mi infancia, asi como las bicicletas que se alquilan o los paseos en burro que se ofrecen. Tengo la sensacion e viajar en el pasado y retroceder a mi propia infancia.
Al día siguiente, después de haber sopesado las posibilidades que me ofrecía el lugar, decidí partir hacia la parte norte de la Isla del Sol, buscar un hospedaje, tomar una embarcación hacia el sur y desde allí caminar atravesando toda la isla para de nuevo llegar al norte.
Mi subida a la embarcación fue algo embarazosa (esto me recuerda que me tengo que comprar una mochila grande), ya que llevaba una bolsa de grandes dimensiones, tipo mochila, pero con ruedas. Desde el muelle, observé el acceso a la embarcación: una hilera de listones de madera y justo a medio camino un perro vagabundo (se ven muchos por aquí) que decidió tomar el rico sol de la mañana.
Mientras hacía cola para embarcar, yo observaba como todos los viajeros con sus mochilas colgadas a la espalda (detalle importante!!!) sorteaban al can saltando por encima de él. Bien, cuando me llegó el momento, la chica que estaba justo detrás en la cola tomó una asa de la mochila mientras que yo agarraba la otra. Entonces me dí cuenta de que no sólo había que sortear la dificultad de pasar por encima del perro, sino también el hecho de que en el corto recorrido hasta el barco, faltaban algunos de los tablones que formaban el acceso por encima del agua. En fin… ese recorrido de pocos metros me pareció larguísimo.
Después de dos horas de navegación, al aire libre en la parte superior de la embarcación, soportando estoicamente el frío y a un grupo de ruidosos brasileños llegamos a la Isla del Sol. En una parada anterior habíamos dejado a un par de pasajeros en el sur, y observé, que el acceso a los hospedajes en este lugar era unas empinadas escaleras. Este hecho no me dejó indiferente y empecé a imaginarme cómo iba a subir mi bolsa XXL hasta allá arriba si geografia del lugar en el norte era la misma.
Al divisar la costa de la parte norte de la isla, respiré tranquila al observar que el terreno era bastante llano. Aunque sí que tuve cierta dificultad en arrastrar mi bolsa por la playa. Después de que unos niños me enseñaran un par de habitaciones, opté por una habitación básica y sencilla frente a la playa, un lugar muy tranquilo.
Tomé lo imprescindible para visitar el lugar y cómo no vi ningún sitio dónde preguntar segui el camino que todo el mundo tomaba y que me llevó a visitar en una agradable excursión de un par de horas la ciudad sumergida de Marka Pampa.
Marka Pampa era un lugar sagrado, punto de peregrinación dónde llegaban muchos peregrinos con valiosas ofrendas, también existían los sacrificios humanos y en sus rituales sacrificaban a jóvenes vírgenes. Cuentan que durante la época de oscuridad y diluvios el sol y la luna se refugiaron en los agujeros de la roca sagrada hasta que pudieron salir de nuevo. De aquí toma esta isla su nombre.
En mi camino he conversado con un profesor argentino, Miguel, que viajaba con su hija, futura maestra de educación física. Pero, al final de la visita guiada y viendo que no quedaba demasiado tiempo para volver al puerto, ya que tenía que tomar un barco al sur, no les he esperado y he empezado a caminar de regreso, sabiendo que tenía el tiempo justo. Empiezo a caminar y le pregunto a una de las niñas que venden pulsera y colgantes cuánto queda hasta el puerto. Ella me responde que 25 minutos, son las 12.55 y el barco sale a las 13.30, así que continuo mi camino a paso ligero. Pero al cabo de 10-15 minutos el camino se ha ido estrechando y no recuerdo haber pasado antes por ahí (aunque eso es normal, porque con mi memoria de pez, rara vez recuerdo haber pasado por un lugar concreto). El camino continua hasta que prácticamente desaparece, y yo pienso: Mierda! Me he perdido otra vez, y además voy a perder el barco. Son las 13.10 y tengo que volver por el camino estrecho hasta dónde pregunté a la niña y llegar hasta el puerto. Pongo el turbo a casi 4000 metros de altura, llego al punto dónde pregunté, me doy cuenta de que había obviado un camino más ancho de escaleras que llevaban hasta el puerto. A las 13.27 estoy pasando por delante de mi habitación en la playa, decido dejar la chaqueta que llevo y cambiarme la ropa para ponerme una camiseta de manga corta, pues me aso de calor (más por la actividad física que por el calor en sí). Dejo toda la ropa revuelta, no guardo nada en la maleta y no la cierro con candado. Salgo corriendo hacia el puerto al tiempo que busco en boleto del barco. Al llegar, me dicen: “no se apure señorita que todavía no salimos”. Subo más tranquila al barco y saludo a Miguel, el profesor argentino. Le explico brevemente que me he perdido un poquito, y me dice que tranquila que seguramente hasta las 14.00 no salimos. Ufff… el ritmo en este lugar es definitivamente diferente al nuestro.
Llegamos al sur de la isla a las 15:00. Mi intención es recorrer el camino que atraviesa la isla de sur a norte. Me compro un bocadillo en uno de los bares regentados por lugareños y tras la espera correspondiente de casi 15 minutos y de observar cómo se desbordan con los pedidos de los turistas, y los estos insisten por segunda o tercera vez de que quieren pagar y finalmente se levantan y entran en la cocina para pagar, me entregan un bocadillo en un plato. Les recuerdo que es para llevar, pero no tienen una bolsa para guardarlo. Bocadillo “en mano” empiezo a subir las escaleras que me llevaran al inicio del camino que atraviesa la isla. Junto a mí, suben otros turistas, algunos de ellos con pesadas mochilas que evidentemente no van a atravesar la isla, sino a quedarse en algunas de las preciosas casas y hospedajes que encontramos en la subida (incluso hay un albergue internacional). El lugar es precioso y ofrece unas vistas impresionantes, me hubiera gustado quedarme allí a dormir, pero como todos sabéis eso es imposible.
Después de lo que mi querido hermano llamaría una penosa subida, llego a un arco dónde me espera un lugareño para cobrarme los 5 soles de acceso al camino. Esta isla es curiosa en ese sentido: al comienzo de la excursión a la ciudad sumergida pagamos 15 soles, al desembarcar en el sur, 5, ahora 5 más para entrar al camino y un poco más adelante 15 soles. Eso sí, cada vez que pagas ellos te dan el papelito correspondiente.
La caminata de unas 3 horas es espectacular, especialmente en aquellos puntos en los cuales observas el lago de ambos lados de la isla. El camino está en su mayor parte acotado con piedras con lo cual es imposible perderse, afirmación que es del todo cierta, porque para que lo diga yo! Han sido un espacio de tranquilidad, en el que apenas me he encontrado caminantes, y en el que mis ojos se han deleitado con un paisaje estupendo que os enseño en las fotos.
Después de una noche apacible, de largas horas de sueño (me fui a dormir antes de las 21.00), me he despertado con el sonido que las olas hacen en la playa y he tomado de nuevo un barco hacia Copacabana. Desde allí he viajado en autobús esta vez hacia la Paz, un viajecito que tampoco ha estado exento de alguna sorpresilla. En un momento dado nos dicen que bajemos del autobús y de repente me veo delante del lago mirando como transportan en una plataforma flotante a los autobuses que llegan hasta ese punto (mi autobus esta haciendo cola para ser transportado. Casi me olvido de que yo también tengo que cruzar el lago, y sigo a la gente que veo que compra un billete por el muy módico precio de 2 bolivianos, yo también lo compro y después de un viajecito movidito en lancha me encuentro en la otra orilla. Durante unos minutos sufro en silencio… no veo a ningún pasajero de mi autobús, no veo mi autobús, no me habré quedado en tierra???? Pregunto (yo siempre pregunto, lo cierto es que me paso todo el viaje preguntando). Me tranquiliza oír que todos los autobuses paran en un punto determinado y tocan la bocina para avisar a los pasajeros. Al poco rato, reconozco a dos chicas que han subido al mismo autobús que yo… siiiiiii, parece ser que voy a llegar a la Paz sana y salva.
Llego a la Paz. Tremenda ciudad!!! No me gusta. Parece todo tan caótico. Si me pierdo aquí no me encuentran en un año! Aunque resulta curioso ver como las laderas de la ciudad están pobladas por un enorme manto de casas. Sus calles ofrecen una variopinta variedad de gentes: cualquier metro cuadro es perfecto para colocar un pequeño chiringuito que puede vender cualquier tipo de comida, ropa o utensilio. Después de una noche tranquila en un hostal el centro, me dirijo hacía uno de los lugares más esperados del viaje: el Salar de Uyuni.
martes, 23 de julio de 2013
DE VUELTA EN UNOS DÍAS...
Queridos todos y todas,
Mi propósito para los próximos días es hacer la excursión en el Salar de Uyuni (uno de los platos fuertes de mi viaje). Así que estaré ausente unos días.
A la vuelta os explicaré esta aventura y mi estancia en la Isla del Sol y en Copacabana.
Un beso muy fuerte
Conxi
sábado, 20 de julio de 2013
PUNO, LAGO TITICACA
Nuevo día! Despierto descansada y desayuno antes de partir para el terminal de autobuses. La noche anterior, me re-encontre con las 3 chicas de Mallorca, a las que expliqué orgullosa que yo ya tenía billete para Puno, así que quedamos en vernos poco antes de las 10 de la mañana para tomar juntas el bus y despues compartir hotel.
Llegué al terminal y fui directamente a hablar con la compañía que me había vendido el billete, me dieron dos opciones para subsanar su error: la primera, viajar gratis en el bus de las 9, un bus nacional. Esta opción la descarté inmediamante por la incomodidad que ello supone (estos buses son bastante viejitos) la segunda era viajar en el primer piso (tienen pocos asientos y son muy confortables) pagando 15 soles, unos 5 euros. opción que acepté, ya que me pareció más o menos justa y además no tenía ganas de pelearme con nadie.
Al llegar a Puno, varias personas nos abordaron para ofrecernos hostales. Nos decidimos por uno que nos ofreció una habitación de cuatro camas, por 15 soles por persona. Fuimos a mirar la habitación que nos pareció bien y allí nos quedamos. Sobre las 7-8 de la noche salimos a dar una vuelta y a cenar y os tengo que confesar que mis amigas mallorquinas son especialistas en encontrar bueníiiiisimos precios. Cenamos por unos 5 soles por persona: tallarines y arroz con pollo y una salchipapa.
A la mañana siguiente tomamos un barco rumbo a la isla de los Uros. Las Uros, según nos contó nuestro guía Abad, han adoptado ese nombre de la palabra uraño. Parece ser que para escapar del asedio de los pueblos Incas decidieron vivir en el mismo lago Titicaca, lejos de la península.
Este lago es conocido por ser el más grande navegable que se encuentra a esta altitud. En su parte más profunda tiene 284 m., pero el lugar dónde los uros construyen sus islas son puntos de poca profundidad, entre 4 y 6 metros. Estos pobladores hablan aimara, una lengua pre-inka y construyen sus islas con una planta acuática llamada Totora. Con ella también construyen sus casas, sus barcas y sus artesanías.
Antes de desembarcar Abad nos aleccionó con algunas palabras aimaras para responder a sus saludos, debiamos responder algo parecido a Wualiki y justpaga. En el lago viven 2000 uros que se distribuyen en 60 islas. La isla que nosotros visitamos (existe un riguroso orden, para que todas las islas se beneficien del turismo) esta formada por 10 famílias, 25 personas.
La construcción de las islas realiza colocando sobre el lago algo parecido a unos fardos de paja, que es la base de la isla y sobre ella se va colocando la totora. Se tarda un año en construir una isla y diariamente hay que colocar totora. La vida útil de la misma es de entre 25 y 30 años.
Realmente fascinante!
Después de nuestra visita a la isla flotante, nos dirigimos a Taquile. Es una isla de 2000 habitantes por la realizamos una caminata y conocimos algunas de sus costumbres: Los hombres llevan sombreros de diferentes colores según su estado civil. Las mujeres por su parte llevan unos ponchos negros con unos pompones. Si la lana de estos es larga son solteras, por el contrario si es corta están casadas. Las parejas que se forman conviven durante 3 años antes de casarse. Para acabar degustamos el menu típico de la isla: sopa de quinoa y trucha.
De vuelta al hotel, vemos que ha habido un malentendido con nuestra habitación. En principio, me habían dicho que me mantenían el precio de la habitación, pero parece ser que no tienen habitaciones individuales, y tengo que pagar una más grande. Si pago lo mismo tengo que quedarme en una habitación del quinto piso, subo a verla y... da un poco de yuyu: las camas estas las dos desechas, el suelo está sucio, hay un cable que atraviesa la habitación de pared a pared... En fin, parecer ser que el chico de la noche está un poco empanao. Las mayorquinas se marcharon y yo me quedé en esa habitación lúgubre del quinto piso. He dormido inquieta, oyendo la televisión del cuarto de al lado, que sospecho es el del dueño (ese sí que es un uraño!!!), después los ruidos de cubiertos y platos al preparar el desayuno. En fin, no ha sido una noche apacible. Os confieso que al poco de meterme en la cama, me levante y puse mi maleta XXL detrás de la puerta... Por si acaso...
Mañana, toca cruzar la frontera y ir hacia Bolivia, a Copacabana, la parte Boliviana del lago.
Llegué al terminal y fui directamente a hablar con la compañía que me había vendido el billete, me dieron dos opciones para subsanar su error: la primera, viajar gratis en el bus de las 9, un bus nacional. Esta opción la descarté inmediamante por la incomodidad que ello supone (estos buses son bastante viejitos) la segunda era viajar en el primer piso (tienen pocos asientos y son muy confortables) pagando 15 soles, unos 5 euros. opción que acepté, ya que me pareció más o menos justa y además no tenía ganas de pelearme con nadie.
Al llegar a Puno, varias personas nos abordaron para ofrecernos hostales. Nos decidimos por uno que nos ofreció una habitación de cuatro camas, por 15 soles por persona. Fuimos a mirar la habitación que nos pareció bien y allí nos quedamos. Sobre las 7-8 de la noche salimos a dar una vuelta y a cenar y os tengo que confesar que mis amigas mallorquinas son especialistas en encontrar bueníiiiisimos precios. Cenamos por unos 5 soles por persona: tallarines y arroz con pollo y una salchipapa.
A la mañana siguiente tomamos un barco rumbo a la isla de los Uros. Las Uros, según nos contó nuestro guía Abad, han adoptado ese nombre de la palabra uraño. Parece ser que para escapar del asedio de los pueblos Incas decidieron vivir en el mismo lago Titicaca, lejos de la península.
Este lago es conocido por ser el más grande navegable que se encuentra a esta altitud. En su parte más profunda tiene 284 m., pero el lugar dónde los uros construyen sus islas son puntos de poca profundidad, entre 4 y 6 metros. Estos pobladores hablan aimara, una lengua pre-inka y construyen sus islas con una planta acuática llamada Totora. Con ella también construyen sus casas, sus barcas y sus artesanías.
Antes de desembarcar Abad nos aleccionó con algunas palabras aimaras para responder a sus saludos, debiamos responder algo parecido a Wualiki y justpaga. En el lago viven 2000 uros que se distribuyen en 60 islas. La isla que nosotros visitamos (existe un riguroso orden, para que todas las islas se beneficien del turismo) esta formada por 10 famílias, 25 personas.
La construcción de las islas realiza colocando sobre el lago algo parecido a unos fardos de paja, que es la base de la isla y sobre ella se va colocando la totora. Se tarda un año en construir una isla y diariamente hay que colocar totora. La vida útil de la misma es de entre 25 y 30 años.
Realmente fascinante!
Después de nuestra visita a la isla flotante, nos dirigimos a Taquile. Es una isla de 2000 habitantes por la realizamos una caminata y conocimos algunas de sus costumbres: Los hombres llevan sombreros de diferentes colores según su estado civil. Las mujeres por su parte llevan unos ponchos negros con unos pompones. Si la lana de estos es larga son solteras, por el contrario si es corta están casadas. Las parejas que se forman conviven durante 3 años antes de casarse. Para acabar degustamos el menu típico de la isla: sopa de quinoa y trucha.
De vuelta al hotel, vemos que ha habido un malentendido con nuestra habitación. En principio, me habían dicho que me mantenían el precio de la habitación, pero parece ser que no tienen habitaciones individuales, y tengo que pagar una más grande. Si pago lo mismo tengo que quedarme en una habitación del quinto piso, subo a verla y... da un poco de yuyu: las camas estas las dos desechas, el suelo está sucio, hay un cable que atraviesa la habitación de pared a pared... En fin, parecer ser que el chico de la noche está un poco empanao. Las mayorquinas se marcharon y yo me quedé en esa habitación lúgubre del quinto piso. He dormido inquieta, oyendo la televisión del cuarto de al lado, que sospecho es el del dueño (ese sí que es un uraño!!!), después los ruidos de cubiertos y platos al preparar el desayuno. En fin, no ha sido una noche apacible. Os confieso que al poco de meterme en la cama, me levante y puse mi maleta XXL detrás de la puerta... Por si acaso...
Mañana, toca cruzar la frontera y ir hacia Bolivia, a Copacabana, la parte Boliviana del lago.
CAÑON DEL COLCA
Dia de gran
madrugón, toca diana a las 3 de la mañana porque partimos hacia el Cañon del
Colca, donde voy a hacer un trekking de 3 días. Durante el recorrido pasamos
por lugares que se encuentran a casi 5000
metros de altitud. Por suerte, el mal de altura no me afecta, y apenas me
entero.
Sobre las 7 de
la mañana llegamos a Chivay y ingresamos al Parque Nacional (70 soles de
entrada al parque), desayunamos un un pueblecito llamado Yanque y al acabar
salgo a tomar un poco del sol que empieza a calentar el dia. Pero observo algo
extraño, los guías informando a los pasajeros de algun “problemilla” que ha
habido. Le pregunto a Abel, nuestro guia pero me dice que ahora nos comunica a
todos las noticias en un momento.
Reunion
alrededor de la mesa, Abel presidiendo, llega la noticia: Anoche a las 10 hubo
un terremoto de 5 grados. Parece ser que la entrada al cañon esta cerrada
debido a los desprendimientos que se han producido. A partir de aquí, todo
parece rodar a cámara lenta. Un guia demasiado nobel se siente desbordado por
la situacion y a partir de aquí las noticias son contradictorias: les
devolvemos el ingreso al parque, pero no el importe del trekking, porque son
causas ajenas a nosotros, parece ser que sí que les devolvemos el dinero, pero
si lo desean vamos a organitzar unas caminatas por los pueblos del Cañon...
En la pequeña
furgoneta que ocupabamos había una mezcla de viajeros con objetivos diferentes
que dificultaba la toma toma de decisiones: estaban aquellos que solo habían
pagado el transporte para llegar a la Cruz del Cóndor y observar estos animales, estos insistian en
salir de inmediato ya que el avistamiento de dichos animales se realiza a hores
tempranas y ya era más de las 9 de la mañana; otros tenían intención de hacer
el trekking por su cuenta; algunos solo habían llegado hasta allí para pasar el
día, otros como yo, habían pagado un trekking, aunque en este grupo también
había una división de viajeros: los que lo hacían en 2 días y aquellos que con
mas tranquilidad iban a tardar 3 días... En fin! Situación complicada que en mi
caso se resolvió cambiando el trekking de 2 días impossible de realizar por
el llamada day tour, que nos regresaba a
Arequipa el mismo día. Abel el nobel desaparece con los que han decidio seguir
el trekking alrededor del cañon. Horror de día!!! Cóndores solo vimos un par a
lo lejos, ya que llegamos demasiado tarde, nos pasamos la mayor parte en la
camioneta, creo que pise tierra firme (si dades las circunstancias se puede
llamar de esta manera) un total de una hora.
Además como
inicialmente debía realizar el day tour, me pidieron 3 veces que cambiara de
camioneta, lo cuál, todo hay que decirlo, me sirvió para hacer amigos. Parecía
un concurso: haber quién es capaz de hacer más amigos en un día? Sin duda gano
el concurso de calle. Conocí a Juan Pablo y Cecilia, una pareja de simpáticos
argentinos, a Raúl y a su primo de Madrid, que viajaban mezclándose con los
lugareños y que ambos me pareciron simpáticos y con un punto canalla
interesante que me hubiera divertido mucho sino me hubiera visto obligada a
cambiar de furgo, a dos chicas portugueses cuyos nombres no sé, pero que
estaban en el interior del Cañon cuando ocurrió el terremoto y que se dieron un
susto de muerte... qué os parece?
A pesar de lo
largo del día, al llegar a Arequipa a las 6 de la tarde, todavía tenia
gestiones importantes que realizar: la anulación del trekking había cambiado
mis planes de viaje y ahora necesitaba adelantar mi billete de autobús a Puno y
la reserva de hotel que tenia para dos días más tarde. Tomé un taxi a la terminal de autobuses y al no quedar asientos libres para el día
siguiente, me devolvieron el 90 % del pasaje
y me dispuse a comprar otro. Esta vez con una companía nacional, no tan fiables
como las más grandes, pero en un autobús turístico, es decir más confortable.
En principio estaba encantada porque el pasaje me costó la mitad que el primero
que compré. Más tranquil·la pero profundamente cansada volví al centro, llamé a
Ana para comunicarle que había vuelto a Arequipa y confirmar que tenía una
habitación para esa noche y me dispuse a cenar, siguiendo su consejo en un
restaurante de la Plaza de Armas. Mientras cenaba y anhelaba mi preciosa habitación y confortable cama, se me ocurrió mirar el
billete de bus que acababa de comprar y mi sorpresa fue mayúscula cuando
descubro que la “tia tonta” de la compañia me ha vendido el billete para el
mismo día!!! Y yo pienso, pero como me ha vendido un billlete para el mismo día
a las 10 de la mañana? Es decir un billete de un autobús que ya ha partido???
En fin decido disfrutar de mi sopita de verduras y mi pescadito a la plancha y
vuelvo al hotel.
Cuando llego llamo insistentemente al timbre y nadie me
responde . Por hacer algo vuelvo a mirar el billete y horror!!! La tia tonta me
ha vendido un billete para el mismo día pero a las 10 pm!!!, es decir justo
dentro de u na hora, para viajar de noche y además llegando en la madrugada!!!
Too much for my body!!! En el espacio del shock que me produce la notica llega
Ana, le explico lo que me ha pasado, llamamos a la compañia, no contesta, me
propone viajar esa noche, pero yo lo
tengo claro... después del día que he pasado, nada me va ha persuadir de pasar
una noche más en ese agradable lugar. Ducha, cama y mañana será otro día.
Buenas noches zzzzzzzz
viernes, 19 de julio de 2013
AREQUIPA. CIUDAD BLANCA
Cuando llegue a Arequipa, tal y como esperaba no vi a ningun taxista sosteniendo un cartelito con mi nombre, asi que me dirigi directamente a una oficina de turismo que habia en la misma estacion. La señorita que me atendio muy amablemente llamo al hotel y me consiguio un taxi que me llevo hasta La casa de Ana, una preciosidad de hotel que se encuentra situado en el barrio de Yanahuara, un barrio tranquilo y tradicional que se encuentra a unos veinte minutos del centro.
Diferentes leyendas explican el nombre de la ciudad, una de ellas habla de Arequipa, ciudad blanca, porque en la epoca de los conquistadores, eran ellos de tez blanca los que vivian en el centro de la ciudad, relegando a los indigenas a vivir en los alrededores. En la lengua aimara, Arequipa significa detras de las cumbres.
Bien, sali de Casa de Ana mapa en mano, con intencion de dirigirme al centro, habiendome dejado aconsejar previamente de un lugar tipico donde los lugareños almorzaban al modico precio de 12 soles. Saliendo del hotel me dirigi a mi derecha (grave error!!!!!) porque me fui justo en direccion contraria al centro. Aunque mi error me llevo a una bonita plaza con una iglesia y un mirador con unos arcos que dejaban entrever al majestuosidad del Misti, uno de los tres volcanes de la ciudad.
Desde este precio punto de la ciudad, y sintiendo que mi estomago reclamaba algun plato tipico de cocina arequipeña, decidi que el centro podia esperar y volvi sobre mis paos, muy cerca de La Casa de Ana para tomer excelente menu en La nueva Palomino, un restaurante donde los lugareños van a almorzar. El lugar era precioso y la comida espectacular. Un regalo para los sentidos...
Con mi estomago lleno y un "tapersito" con la comida que me habia sobrado (sin duda mi cena)me dirigi al centro dispuesta a quemar algunas colorias caminando. Llegue sin demasiada dificultad aunque no sin preguntar a unas cuantas personas en el camino.
La sensaciones que despierta esta ciudad, la segunda del pais, son bastante magicas, el luz que se refleja del color blanco de sus casas, hechas de sillar, una piedra volcanica, la majestuosidad de su monasterio, la personalidad de su plaza de armas, la presencia imponente de sus tres volcanes: el Misti, el Pichu Pichu y el Chachani...
Llegando al centro decidi que debia seguir el consejo de mis amigos que habian viajado anteriormente al Peru e ir a visitar a la mal lamada Momia Juanita. Bien, parece ser que los Incas, para tener contentos los dioses, y conseguir asi mejores cosechas, condiciones atmosfericas favorables a sus cosechas... sacrificaban a niños y niñas. Los dioses mediante un ritual en el que tomaban drogas (ellos y las futuras victimas), sacrificaban a niños y niñas de familias importantes que preparaban con ropas, collares, y pertenencias de valor de las familias. Asi, finalizaban el ritual golpeando en el craneo a las pobres victimas y dejandolas abandonadas al azar de la climatologia.
Bien, pues mas de medio siglo despues, quizas los dioses continuaban enfadados, y decidieron enviar a la tierra ciertas dosis de calentamiento global, con lo cual parte de la cima del volcan se deshizo y una parte de hielo se desprendio. En el centro de este bloque de hielo anidaba la niña Juanita, cuyo nombre se debe a su descubridor, una americano llamado John! Parece que la niña en si se ha conservado en excelentes condiciones, excepto por la cara que al ser expuesta directamente al aire con el desprendimiento y se quemo, en general goza de bastante "buena salud".
Despues de esta experiencia, me decidi ir a visitar la Casa del Moral,una mansion colonial que en la actualidad es propiedad de un banco, y que me resulto muy gratificante a nivel estetico. Continue la experiencia estetica visitando la catedral, que por supuesto se encuentra ubicada en al Plaza de Armas, siendo la unica en el Peru que se extiende a lo largo de toda la plaza. EN su interior se encuentra el organo mas grande de sudamerica, regalo de Belgica.
Al dia siguiente me apunte a una excursion que me llevo a conocer los alrededores de Arequipa, fue una experiencia algo "borregil", pero era la unica manera de llegar a estos lugares. De regreso al centro me pasee por el mercado de San Mateo, interesante lugar donde los puestos se organizaban en secciones. Os confieso que me salte la seccion de carnes, pero el resto me resulto muy interesante y algo exotico.
Siguiendo el consejo de Ana, la propietaria del lugar donde me hospedo, fui a visitar el Monasterio poco antes de que la luz del sol se retirara. El lugar es realmente encantador. Hasta el años 1970 vivieron monjas de clausura en ese lugar tan magico. Lo cierto es que pienso que fueron una afortunadas. La visita al monasterio bien merece unas dos horas durante la cuales se visitan las celdas que las monjas, que todavia conservan todo el mobiliario, la cocina con un sinfin de ollas e instrumentos de la epoca, dos hermosos claustros y unas calles que comunican las diferentes instancias cuyos nombres recuerdan algunas ciudades españolas.
Un dia perfecto, porque para acabar de mejorarlo almorce un plato tipico de la cocina Arequipeña de manos de Gaston Acurio, el mejor chef del Peru en estos momentos.
Que mas se puede pedir?
Diferentes leyendas explican el nombre de la ciudad, una de ellas habla de Arequipa, ciudad blanca, porque en la epoca de los conquistadores, eran ellos de tez blanca los que vivian en el centro de la ciudad, relegando a los indigenas a vivir en los alrededores. En la lengua aimara, Arequipa significa detras de las cumbres.
Bien, sali de Casa de Ana mapa en mano, con intencion de dirigirme al centro, habiendome dejado aconsejar previamente de un lugar tipico donde los lugareños almorzaban al modico precio de 12 soles. Saliendo del hotel me dirigi a mi derecha (grave error!!!!!) porque me fui justo en direccion contraria al centro. Aunque mi error me llevo a una bonita plaza con una iglesia y un mirador con unos arcos que dejaban entrever al majestuosidad del Misti, uno de los tres volcanes de la ciudad.
Desde este precio punto de la ciudad, y sintiendo que mi estomago reclamaba algun plato tipico de cocina arequipeña, decidi que el centro podia esperar y volvi sobre mis paos, muy cerca de La Casa de Ana para tomer excelente menu en La nueva Palomino, un restaurante donde los lugareños van a almorzar. El lugar era precioso y la comida espectacular. Un regalo para los sentidos...
Con mi estomago lleno y un "tapersito" con la comida que me habia sobrado (sin duda mi cena)me dirigi al centro dispuesta a quemar algunas colorias caminando. Llegue sin demasiada dificultad aunque no sin preguntar a unas cuantas personas en el camino.
La sensaciones que despierta esta ciudad, la segunda del pais, son bastante magicas, el luz que se refleja del color blanco de sus casas, hechas de sillar, una piedra volcanica, la majestuosidad de su monasterio, la personalidad de su plaza de armas, la presencia imponente de sus tres volcanes: el Misti, el Pichu Pichu y el Chachani...
Llegando al centro decidi que debia seguir el consejo de mis amigos que habian viajado anteriormente al Peru e ir a visitar a la mal lamada Momia Juanita. Bien, parece ser que los Incas, para tener contentos los dioses, y conseguir asi mejores cosechas, condiciones atmosfericas favorables a sus cosechas... sacrificaban a niños y niñas. Los dioses mediante un ritual en el que tomaban drogas (ellos y las futuras victimas), sacrificaban a niños y niñas de familias importantes que preparaban con ropas, collares, y pertenencias de valor de las familias. Asi, finalizaban el ritual golpeando en el craneo a las pobres victimas y dejandolas abandonadas al azar de la climatologia.
Bien, pues mas de medio siglo despues, quizas los dioses continuaban enfadados, y decidieron enviar a la tierra ciertas dosis de calentamiento global, con lo cual parte de la cima del volcan se deshizo y una parte de hielo se desprendio. En el centro de este bloque de hielo anidaba la niña Juanita, cuyo nombre se debe a su descubridor, una americano llamado John! Parece que la niña en si se ha conservado en excelentes condiciones, excepto por la cara que al ser expuesta directamente al aire con el desprendimiento y se quemo, en general goza de bastante "buena salud".
Despues de esta experiencia, me decidi ir a visitar la Casa del Moral,una mansion colonial que en la actualidad es propiedad de un banco, y que me resulto muy gratificante a nivel estetico. Continue la experiencia estetica visitando la catedral, que por supuesto se encuentra ubicada en al Plaza de Armas, siendo la unica en el Peru que se extiende a lo largo de toda la plaza. EN su interior se encuentra el organo mas grande de sudamerica, regalo de Belgica.
Al dia siguiente me apunte a una excursion que me llevo a conocer los alrededores de Arequipa, fue una experiencia algo "borregil", pero era la unica manera de llegar a estos lugares. De regreso al centro me pasee por el mercado de San Mateo, interesante lugar donde los puestos se organizaban en secciones. Os confieso que me salte la seccion de carnes, pero el resto me resulto muy interesante y algo exotico.
Siguiendo el consejo de Ana, la propietaria del lugar donde me hospedo, fui a visitar el Monasterio poco antes de que la luz del sol se retirara. El lugar es realmente encantador. Hasta el años 1970 vivieron monjas de clausura en ese lugar tan magico. Lo cierto es que pienso que fueron una afortunadas. La visita al monasterio bien merece unas dos horas durante la cuales se visitan las celdas que las monjas, que todavia conservan todo el mobiliario, la cocina con un sinfin de ollas e instrumentos de la epoca, dos hermosos claustros y unas calles que comunican las diferentes instancias cuyos nombres recuerdan algunas ciudades españolas.
Un dia perfecto, porque para acabar de mejorarlo almorce un plato tipico de la cocina Arequipeña de manos de Gaston Acurio, el mejor chef del Peru en estos momentos.
Que mas se puede pedir?
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