lunes, 26 de agosto de 2013

BOLIVIA, CRONICA DE UN VIAJE A CONTRARELOJ

(Esta entrada no está ordenada coronológicamente, debería ir justo antes de mi visita al Salar de Uyuni, pero como la escribí y dudé si publicarla o no, la publico ahora, aunque no en su lugar correspondiente)




Llegué a la Paz desde Copacabana con un retraso de unos 45 m. que en este país no se considera como tal, pero ello me impidió comprar mi billete de tren para el día siguiente, porque la oficina que los vende ya estaba cerrada.  Por suerte el martes pude comprarlo para el mismo día, aunque no sin cierto estrés cuyos detalles os ahoraré. Llegué a la estación de autobuses con mi billete de tren para las 15.30 de ese mismo día para descubrir que no iba a llegar a tiempo para coger el tren, porque en lugar de las 3 horas que decía la guía que tardaba en llegar el autobus que me llevaba Oruro para tomar el tren, parece ser que por unas obras que duran ya unos 3 años y que providencialmente se acabaran en un año para las proximas elecciones, ahora el camino es más largo.

Subo a un autobus en el que me aseguran que llegara en 4 horas. (si es asi, todavia tengo una hora para hacer el cambio y llegar al tren). Otras compañías se rieron en mi cara mientras aseguraban que el trayecto era de 5 horas y que todo podía pasar en el camino.

Durante todo el camino me la paso mirando el reloj, al tiempo que escucho amablemente las explicaciones de mi compañero de viaje. Un boliviano muy viajado (no hay muchos por aquí) que es un experto en la plantaciones de Quinoa. Ameniza mi viaje con toda clase de datos: la temprana edad a la que tienen hijos las bolivianas, el numero de hijos que tienen, el doble juego de Evo Morales:sus promesas y la corrupción... En fin, el tipo me tiene entretenida, pero me resulta algo extraño: quizás por que nunca te mira a la cara cuando habla, el hecho de que de tanto en tanto inspira con su nariz pegada al sobaco, supongo que para comprobar si esta transpirado (doy fe que lo está, ya que el olor llega hasta mi nariz sin necesidad de inspirar), la manera en que de a poco se va despegando trocitos de las letras blancas de su camiseta...). A pesar de todas estas rarezas, el tipo me tranquiliza, porque me va informando de lo que queda para llegar y parece ser que llegaré media hora antes de la salida del tren. Amablemente se ofrece a ayudarme y a buscar un taxi que en 5 minutos me llevara a la estacion de tren.

Cuando llegamos... horror!!! me doy cuenta de que no tengo los 8 bolivianos sueltos que me costara el taxi (en este pais nunca tienen cambio). Así que saco un par de cantidades ridículas en el cajero, para poder pagar el taxi. (David... ¿ves como esos dos reintegros ridículos están justificados?). Mi compañero de asiento me acompaña a la estacion en el taxi. Yo me ofrezco a pagar, son 8 soles, insisto por la compañía y la ayuda. Le doy al taxista un billete de 10 bolivianos y me vuelve a extrañar la actitud de mi compañero cuando veo que se queda con la vuelta! Diez minutos antes de la partida del tren, me despido de él y subo al tren. Me acomodo en el asiento (bien!!! tengo ventanilla). Tengo unas ganas locas de ir al baño, pero debo esperar a que el tren comience a andar.

Por fin partimos... y ohhhhh sorpresa!!! la mayoria de asientos están encarados hacia la televisión, pero cuando nos movemos me doy cuenta de que vamos al revés. Bien, pienso que quizás el tren se mueve hacia atras para luego encararse. Pero no!!! hago todo el trayecto de espaldas, y resulta un poco raro, tan raro como las películas que ponen dobladas a un español que se me hace muy extraño. La más extraña de ellas, la última, titulada El guardían de historias, hecha rodada nada más y nada menos que en Barcelona, y me deleito observando en la pantalla de una tele del siglo pasado la Barceloneta, el Hospital de Sant Pau, el edificio-pirulo de Aigües de Barcelona. Me pregunto si me han podido poner algo en la bebida cuando intento seguir su argumento: niño bosquimano ladronzuelo que se cruza con una niña rica en una pizzeria de Barcelona. La niña se fija en él y lo observa en pleno acto bandálico de robar un móvil a un cliente del restaurante dónde ella come una pizza en compañía de su padre. La niña siente curiosidad por el muchacho y esa noche sueña con él. Más adelante aparece un hada que sobrevuela la ciudad con el telón de fondo del skyline de Barcelona...

Como esta entrada no tiene imágenes me he entretenido en buscar alguna imagen de la película catalana en internet. Al parecer se estrenó en el 2010 y su título original en catalán es Viatge màgic a l'Africa, basada en un libro del mismo autor.

Si estáis muy aburridos o tenéis curiosidad sólo es necesario visionar los primeros 45 segundos. La peli se las trae, pero haced un esfuerzo e imaginaros como debe sonar la película doblada al español de Perú!!! Y sobretodo, si miráis este video sabréis que no me pusieron nada en la bebida!!!


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