Tras mi visita al Valle Sagrado y sabiendo que la ciudad de Cuzco también ofrecía más ruinas me decidí a tomar un transporte público que me llevara a Sacseyhuaman. En mi insistente búsqueda del autobús qpara llegar hasta el Cristo Blanco (seguía las instrucciones de René para llegar a Sacseyhuaman), pasé por el mercado que, como otros que había visitado, me parecieron realmente interesantes. Saliendo de allí continué preguntando en qué parada podía tomar un autobus que me llevara a las ruinas, pero todos mis esfuerzos resultaron inútiles. Uno de las furgonetas que recogían pasajeros (son los autobuses de Cuzco), llevaba el letrero "Cristo Blanco", pero al preguntar me dijeron que no hacía esa ruta. Viendo que se hacía tarde, opté por contratar el city Tour que salía a las dos de la tarde.
Esta visita comenzaba en la catedral y allí me encontré con el guía (que por desgracia no era René), nos hizo la visita guiada junto con otros tantos guías que realizaban su trabajo simultáneamente. Lo cierto es que resultaba algo extraño ver cómo ellos mismos se colocaban en distintos lugares de la catedral seguidos por sus viajeros. La cantidad de turistas era tal, que parecía un puzzle de piezas en movimiento.
La catedral de Cuzco alberga una importante coleccion de arte colonial, y como en otras catedrales del país se caracteriza por una combinación de estilos de pintura dovota europea y iconografía de artistas andinos. Un ejemplo de ello es la ültima Cena de Marcos Zapata, donde se represdenta a Jesucritos y a sus discípulos con comida ceremonail andina: cuy asado. El cuy, es uno de los platos típicos del Perú, seria más o menos al equivalente de nuestro conejillo de indias. El coro de la catedral se realizó con madera de cedro y tardaron 13 años en construirlo.
Caminamos por las calles de Cuzco hasta Qorikancha que en quechua significa Patio Dorado) y que en su momento estaba literalmente cubierto de oro. Las paredes estaban cubiertas de oro mazizo y el edificio albergaba reproducciones de tamaño real de plantas de maíz de oro y plata. También se cree que en el edificio habían llamas y bebés de oro mazizo, además de una reproducción del sol. En fin, que me imagino la cara de Pizarro frotándose las manos ante tal espectáculo dorado. Pizarro se lo cedió a su hermano Juan, quien a su vez se lo dejó todo a los dominicos.
Subimos a un autocar que nos llevó hasta Sacsaywamán (nuestro poco instruído guía del Salkantay, siempre nos sugería que pensarámos en sexy woman, para pronunciar el nombrecito!). Su nombre en castellano es Halcón satisfecho, y son las ruinas más importantes de Cuzco. El lugar destaca por sus majestuosas fortificacions. Increiblemente, una de las piedras pesa más de 300 toneladas. Nuestro compatriota Pizarro hizo una carnicería de incas que atrajo a un sinfín de cóndores andidos. Para recordar la tragedia, se incluyeron ocho cóndores en el escudo de armas de Cuzco. La dimensión de sus piedras y la forma en que están encajadas es realmente impresionante.
Nuestro tour contínua con la visita a otras ruinas menos magnificientes como Q'enqo, Pukapukara y Tambomachay para finalmente regresar a la ciudad de Cuzco.
Me voy a dormir con el siguiente pensamiento: Estos Incas eran unos currantes del copón!!! Ni los chinos, vamos!!!
Esta visita comenzaba en la catedral y allí me encontré con el guía (que por desgracia no era René), nos hizo la visita guiada junto con otros tantos guías que realizaban su trabajo simultáneamente. Lo cierto es que resultaba algo extraño ver cómo ellos mismos se colocaban en distintos lugares de la catedral seguidos por sus viajeros. La cantidad de turistas era tal, que parecía un puzzle de piezas en movimiento.
La catedral de Cuzco alberga una importante coleccion de arte colonial, y como en otras catedrales del país se caracteriza por una combinación de estilos de pintura dovota europea y iconografía de artistas andinos. Un ejemplo de ello es la ültima Cena de Marcos Zapata, donde se represdenta a Jesucritos y a sus discípulos con comida ceremonail andina: cuy asado. El cuy, es uno de los platos típicos del Perú, seria más o menos al equivalente de nuestro conejillo de indias. El coro de la catedral se realizó con madera de cedro y tardaron 13 años en construirlo.
Caminamos por las calles de Cuzco hasta Qorikancha que en quechua significa Patio Dorado) y que en su momento estaba literalmente cubierto de oro. Las paredes estaban cubiertas de oro mazizo y el edificio albergaba reproducciones de tamaño real de plantas de maíz de oro y plata. También se cree que en el edificio habían llamas y bebés de oro mazizo, además de una reproducción del sol. En fin, que me imagino la cara de Pizarro frotándose las manos ante tal espectáculo dorado. Pizarro se lo cedió a su hermano Juan, quien a su vez se lo dejó todo a los dominicos.
Subimos a un autocar que nos llevó hasta Sacsaywamán (nuestro poco instruído guía del Salkantay, siempre nos sugería que pensarámos en sexy woman, para pronunciar el nombrecito!). Su nombre en castellano es Halcón satisfecho, y son las ruinas más importantes de Cuzco. El lugar destaca por sus majestuosas fortificacions. Increiblemente, una de las piedras pesa más de 300 toneladas. Nuestro compatriota Pizarro hizo una carnicería de incas que atrajo a un sinfín de cóndores andidos. Para recordar la tragedia, se incluyeron ocho cóndores en el escudo de armas de Cuzco. La dimensión de sus piedras y la forma en que están encajadas es realmente impresionante.
Nuestro tour contínua con la visita a otras ruinas menos magnificientes como Q'enqo, Pukapukara y Tambomachay para finalmente regresar a la ciudad de Cuzco.
Me voy a dormir con el siguiente pensamiento: Estos Incas eran unos currantes del copón!!! Ni los chinos, vamos!!!
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