Cuando llegue a Arequipa, tal y como esperaba no vi a ningun taxista sosteniendo un cartelito con mi nombre, asi que me dirigi directamente a una oficina de turismo que habia en la misma estacion. La señorita que me atendio muy amablemente llamo al hotel y me consiguio un taxi que me llevo hasta La casa de Ana, una preciosidad de hotel que se encuentra situado en el barrio de Yanahuara, un barrio tranquilo y tradicional que se encuentra a unos veinte minutos del centro.
Diferentes leyendas explican el nombre de la ciudad, una de ellas habla de Arequipa, ciudad blanca, porque en la epoca de los conquistadores, eran ellos de tez blanca los que vivian en el centro de la ciudad, relegando a los indigenas a vivir en los alrededores. En la lengua aimara, Arequipa significa detras de las cumbres.
Bien, sali de Casa de Ana mapa en mano, con intencion de dirigirme al centro, habiendome dejado aconsejar previamente de un lugar tipico donde los lugareños almorzaban al modico precio de 12 soles. Saliendo del hotel me dirigi a mi derecha (grave error!!!!!) porque me fui justo en direccion contraria al centro. Aunque mi error me llevo a una bonita plaza con una iglesia y un mirador con unos arcos que dejaban entrever al majestuosidad del Misti, uno de los tres volcanes de la ciudad.
Desde este precio punto de la ciudad, y sintiendo que mi estomago reclamaba algun plato tipico de cocina arequipeña, decidi que el centro podia esperar y volvi sobre mis paos, muy cerca de La Casa de Ana para tomer excelente menu en La nueva Palomino, un restaurante donde los lugareños van a almorzar. El lugar era precioso y la comida espectacular. Un regalo para los sentidos...
Con mi estomago lleno y un "tapersito" con la comida que me habia sobrado (sin duda mi cena)me dirigi al centro dispuesta a quemar algunas colorias caminando. Llegue sin demasiada dificultad aunque no sin preguntar a unas cuantas personas en el camino.
La sensaciones que despierta esta ciudad, la segunda del pais, son bastante magicas, el luz que se refleja del color blanco de sus casas, hechas de sillar, una piedra volcanica, la majestuosidad de su monasterio, la personalidad de su plaza de armas, la presencia imponente de sus tres volcanes: el Misti, el Pichu Pichu y el Chachani...
Llegando al centro decidi que debia seguir el consejo de mis amigos que habian viajado anteriormente al Peru e ir a visitar a la mal lamada Momia Juanita. Bien, parece ser que los Incas, para tener contentos los dioses, y conseguir asi mejores cosechas, condiciones atmosfericas favorables a sus cosechas... sacrificaban a niños y niñas. Los dioses mediante un ritual en el que tomaban drogas (ellos y las futuras victimas), sacrificaban a niños y niñas de familias importantes que preparaban con ropas, collares, y pertenencias de valor de las familias. Asi, finalizaban el ritual golpeando en el craneo a las pobres victimas y dejandolas abandonadas al azar de la climatologia.
Bien, pues mas de medio siglo despues, quizas los dioses continuaban enfadados, y decidieron enviar a la tierra ciertas dosis de calentamiento global, con lo cual parte de la cima del volcan se deshizo y una parte de hielo se desprendio. En el centro de este bloque de hielo anidaba la niña Juanita, cuyo nombre se debe a su descubridor, una americano llamado John!
Parece que la niña en si se ha conservado en excelentes condiciones, excepto por la cara que al ser expuesta directamente al aire con el desprendimiento y se quemo, en general goza de bastante "buena salud".
Despues de esta experiencia, me decidi ir a visitar la Casa del Moral,una mansion colonial que en la actualidad es propiedad de un banco, y que me resulto muy gratificante a nivel estetico. Continue la experiencia estetica visitando la catedral, que por supuesto se encuentra ubicada en al Plaza de Armas, siendo la unica en el Peru que se extiende a lo largo de toda la plaza. EN su interior se encuentra el organo mas grande de sudamerica, regalo de Belgica.
Al dia siguiente me apunte a una excursion que me llevo a conocer los alrededores de Arequipa, fue una experiencia algo "borregil", pero era la unica manera de llegar a estos lugares. De regreso al centro me pasee por el mercado de San Mateo, interesante lugar donde los puestos se organizaban en secciones. Os confieso que me salte la seccion de carnes, pero el resto me resulto muy interesante y algo exotico.
Siguiendo el consejo de Ana, la propietaria del lugar donde me hospedo, fui a visitar el Monasterio poco antes de que la luz del sol se retirara. El lugar es realmente encantador. Hasta el años 1970 vivieron monjas de clausura en ese lugar tan magico. Lo cierto es que pienso que fueron una afortunadas. La visita al monasterio bien merece unas dos horas durante la cuales se visitan las celdas que las monjas, que todavia conservan todo el mobiliario, la cocina con un sinfin de ollas e instrumentos de la epoca, dos hermosos claustros y unas calles que comunican las diferentes instancias cuyos nombres recuerdan algunas ciudades españolas.
Un dia perfecto, porque para acabar de mejorarlo almorce un plato tipico de la cocina Arequipeña de manos de Gaston Acurio, el mejor chef del Peru en estos momentos.
Que mas se puede pedir?
Pues se puede pedir que nos traigas uno de esos "tapersitos", ¡que por aquí se nos está haciendo la boca agua!! :)
ResponderEliminarNena, quin mal rotllo la pobre "Niña Juanita", ¿¿no?? ¿Qué culpa tendría ella del cabreo de los dioses?